Rafa Marín sostuvo en Playa del Carmen una reunión con representantes de distintos sectores sociales, entre ellos maestros, sindicatos, comerciantes, ganaderos y jóvenes, en un encuentro donde predominó el intercambio de experiencias y preocupaciones sobre el presente de Quintana Roo.
A lo largo de la conversación, habló de los cambios que ha vivido el estado desde finales de los años ochenta, cuando llegó al Caribe mexicano atraído por el dinamismo de una región que apenas comenzaba a expandirse. Recordó los años en que recorría Cancún repartiendo mercancía y construyendo un negocio desde cero, una etapa que —dijo— le dejó la convicción de que el crecimiento solo tiene sentido cuando alcanza a quienes sostienen la vida cotidiana de las ciudades.
Frente a los asistentes, Marín planteó que el momento actual obliga a recuperar la esencia social del movimiento transformador surgido en el sureste del país y acompañar la nueva etapa encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum con mayor organización comunitaria y cercanía territorial. En ese contexto, insistió en que el llamado segundo piso de la transformación debe traducirse en soluciones concretas para temas como la seguridad, el empleo y las oportunidades para los jóvenes.
La reunión cerró entre risas, saludos y fotografías improvisadas. El encuentro fungió para reunir a un hombre con su comunidad, a un personaje que vuelve a caminar espacios conocidos, reconectando con sectores que han acompañado el crecimiento de Quintana Roo y con quienes hoy buscan que el desarrollo del estado conserve también un rostro humano.





