PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El Caribe mexicano registró una destacada afluencia turística durante la cuarta semana de marzo, al superar los 526 mil visitantes hospedados en la entidad, consolidando así su dinamismo dentro del sector.
De acuerdo con reportes de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur) y el Sistema de Información Turística estatal, esta cifra refleja una tendencia sostenida de crecimiento, impulsada principalmente por la conectividad aérea. Entre el 21 y el 27 de marzo se contabilizaron 2 mil 251 vuelos hacia el estado, de los cuales la mayoría correspondió a rutas internacionales.
Estados Unidos continúa siendo el principal mercado emisor, con conexiones provenientes de ciudades como Texas, Nueva York y Los Ángeles. En total, mil 646 vuelos fueron internacionales y 605 nacionales, lo que también confirma el fortalecimiento del turismo interno, que ya representa el 34% de los visitantes.
En el análisis por destinos, Cancún encabezó la ocupación hotelera con un promedio de 79.9%, posicionándose como el principal motor turístico de la región. Le siguieron la Riviera Maya con 78.3% y Puerto Morelos con 78.1%, manteniéndose como puntos clave en la captación de visitantes.
A nivel general, la ocupación en el Caribe mexicano se ubicó en 78.3%, indicador que refleja una demanda constante tanto en destinos tradicionales como en zonas insulares. En este rubro, Cozumel e Isla Mujeres alcanzaron niveles de 78.0% y 76.5%, respectivamente, destacando además por el incremento en la duración de estancia de los turistas.
Otros destinos como Costa Mujeres reportaron una ocupación de 76.1%, mientras que Tulum alcanzó 67.4%. En contraste, la zona sur, conocida como Grand Costa Maya, registró un 38.6%, mostrando aún áreas de oportunidad para su desarrollo turístico.
El reporte también destaca el crecimiento del sector de rentas vacacionales, con Playa del Carmen a la cabeza al registrar un 59% de ocupación en este segmento.
Estas cifras reflejan la confianza de los viajeros en la oferta turística de Quintana Roo, así como la efectividad de las estrategias de promoción y la fortaleza de su infraestructura para atender la creciente demanda.






