Ante el arribo adelantado de sargazo en el Caribe mexicano, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo ha intensificado las acciones de contención y limpieza en diversas zonas costeras del estado.
El titular de la dependencia informó que actualmente se encuentran instaladas barreras antisargazo en puntos estratégicos de los municipios de Othón P. Blanco, Playa del Carmen y Puerto Morelos, con el propósito de reducir el impacto ambiental y turístico que genera la acumulación de esta macroalga en las playas.
Como parte de las medidas para fortalecer la estrategia, las autoridades analizan la posible instalación de una barrera en Playa Corales, en el municipio de Benito Juárez, zona que registra uno de los mayores niveles de recale de sargazo. No obstante, el proyecto aún depende de una evaluación técnica por parte de la Secretaría de Marina, que determinará si las condiciones del lugar permiten la instalación del sistema.
De acuerdo con el funcionario, las corrientes marinas en ese sector representan un desafío técnico importante, lo que en años anteriores ha complicado la colocación de barreras. Sin embargo, este año se estudia la posibilidad de utilizar nuevos sistemas de anclaje diseñados para soportar las condiciones del oleaje.
En materia de equipamiento, la dependencia estatal informó que durante el último trimestre de 2025 se adquirieron alrededor de 7 mil 500 metros de barreras antisargazo. De ese total, 6 mil 600 metros ya fueron colocados en zonas como Mahahual, Playa del Carmen y Puerto Morelos.
Además, se prevé que en los próximos días arriben 5 mil metros adicionales de material que permitirán reforzar las áreas de protección instaladas en el litoral.
Ante la llegada anticipada de esta macroalga, las autoridades también anunciaron que a partir de marzo se intensificarán los trabajos de limpieza con maquinaria y brigadas terrestres, con el objetivo de mantener las playas en condiciones óptimas para los visitantes.
El manejo del sargazo se ha convertido en una de las prioridades ambientales del estado, por lo que se mantendrá un monitoreo constante del desplazamiento de las manchas de alga en el Caribe, con el fin de anticipar su llegada y reducir su impacto tanto en el ecosistema costero como en la actividad turística.






