PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El pasado martes 11 de noviembre, integrantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y de la Asociación Nacional Transportista (ANT) se manifestaron frente a Palacio Nacional para exigir mayores medidas de seguridad en las carreteras y acciones concretas contra la corrupción. Durante la protesta, anunciaron un paro nacional programado para el próximo 24 de noviembre.
De acuerdo con Alejandro Rodríguez, dirigente del FNRCM y productor de Chihuahua, la situación del campo mexicano atraviesa una etapa crítica debido al abandono institucional, el encarecimiento de los insumos, los bajos precios de las cosechas y la falta de apoyos gubernamentales.
Entre las principales demandas de las organizaciones se encuentran la regulación de las tarifas de grúas, la revisión de los costos de transporte, atención a los productores afectados por la inflación y el combate a la inseguridad rural.
Cañeros marcan distancia
Por su parte, la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar (UNPCA), encabezada por Javier Sánchez, se deslindó públicamente de las movilizaciones realizadas en la capital del país y del paro nacional convocado por los grupos inconformes.
Sánchez aclaró que los cañeros no participarán en dichas acciones, ya que sus principales inquietudes fueron atendidas con la publicación del nuevo acuerdo arancelario del gobierno federal, el cual impone un impuesto del 156 % sobre el valor de las importaciones de azúcar.
“Con este ajuste, el costo del azúcar extranjera se eleva considerablemente, lo que permitirá equilibrar el mercado interno y ofrecer certidumbre a los productores nacionales”, señaló el dirigente, quien aseguró que la medida beneficiará al sector tras varios meses de pérdidas.
La UNPCA agrupa a cerca del 98 % de los productores de caña en México y ha manifestado su disposición a mantener el diálogo con las autoridades para continuar fortaleciendo la cadena productiva azucarera.






