A menos de 35 días del arranque de la Copa Mundial 2026, estudios de mercado proyectan un “efecto mundialista” en los hogares mexicanos: el gasto en alimentos y bebidas durante los partidos podría crecer hasta 48% frente a semanas normales, impulsado por reuniones en casa y el consumo planeado de botanas, refrescos y cerveza.
Según mediciones de Toluna Omnibus, el gasto de los hogares durante los encuentros aumentará hasta 48%, cifra que coincide con la expectativa de que el torneo impulse el consumo más allá de los productos tradicionales del “Canasto Deportivo”. El dato se suma a un estudio de Cheaf que reveló que 48% de los aficionados comprará botanas y bebidas en grandes cantidades, mientras 55% pedirá comida a domicilio durante los juegos.
El Mundial se verá mayoritariamente en casa: 71% de los encuestados seguirá los partidos en su hogar y 40% en casa de amigos. Solo una cuarta parte lo hará en restaurantes o plazas comerciales. “El hogar será el punto de reunión”, explicó Raquel Jiménez, directora de Customer Success para Nielsen IQ México. La firma estima que la categoría de botanas crecerá 9% respecto a años sin torneo, con preferencia por presentaciones grandes o familiares para evitar salidas constantes a la tienda.
La “canasta mundialista” se reparte así: 65% del gasto corresponde a bebidas alcohólicas, 25% a refrescos y jugos, y 20% a botanas y dips. Rappi, por su parte, anticipa incrementos de hasta 40% en botanas y bebidas durante eventos deportivos, con picos antes del partido y en el medio tiempo. Uber Eats reporta dinámicas similares en Monterrey, con el domingo y la franja de 12:00 a 17:00 horas como los momentos de mayor demanda.
En la Ciudad de México, la Canaco calcula una derrama de 26,280 millones de pesos por el Mundial, considerando que 70% de los mexicanos verá los juegos en casa y destinará 46% de su gasto a botanas, refrescos y cerveza. Se espera la llegada de más de un millón de turistas y la generación de hasta 90 mil empleos temporales.
El reto, advierte Braulio Valenzuela, Country Manager de Cheaf, será evitar el desperdicio: “El consumo previsto debe realizarse de forma consciente”. Con el salario mínimo al alza y tasas de interés a la baja, analistas coinciden en que el torneo detonará flujos económicos extra no solo en 2026, sino en los años posteriores.
Entre papitas, pistaches, nopal deshidratado y miel capitalina, el Mundial 2026 promete llenar salas, refrigeradores y, sobre todo, la mesa de millones de mexicanos.





