El ritual maya de los Santos Restos o Choo Ba’ak exige mínimo 3 años después del fallecimiento para la primera exhumación, tiempo en que el cuerpo termina de descomponerse y la piel se desprende del hueso. Hasta entonces los restos permanecen en bóveda sellada.
- Si muere hoy, se podrá exhumar a partir de octubre de 2029.
- Pasados los 3 años, los huesos se trasladan a un osario de 30×60 cm, se limpian con brocha y paños, y se colocan sobre una servilleta bordada a mano con el nombre del difunto, de abajo hacia arriba, con el cráneo al centro como si estuviera de pie.
- A partir de ahí, cada octubre, del 15 al 30 previo al Hanal Pixán (1 y 2 de noviembre), la familia vuelve al panteón municipal a desempolvar, cambiar la tela y pintar el nicho de colores rosa, verde, azul o violeta.
La tradición, nombrada Patrimonio Cultural Intangible de Campeche en 2017, no se ve como lúgubre sino como muestra de amor y cuidado: se les cambia la ropa a los muertos para recibirlos dignos. El sepulturero Venancio lleva 20 años haciéndolo y en temporada limpia hasta 15 cuerpos al día. Las cajas quedan entreabiertas todo el año para que la luz del sol «alimente» a los difuntos.
Para 2026, el Festival Pomuch para el Mundo va del 31 de octubre con parador fotográfico, talleres de limpieza para principiantes, documental y mercado de pibipollo.






