La Policía Civil de Río de Janeiro registró este viernes el montaje del escenario donde Shakira ofrecerá un megaconcierto gratuito el próximo 2 de mayo en la playa de Copacabana, luego de que un trabajador de 34 años muriera al caer de una torre de iluminación durante las obras de instalación.
El accidente ocurrió la madrugada del jueves, cuando Jairo Mendes da Silva, empleado de una empresa subcontratada por la productora Todo Mundo No Rio, realizaba labores a 18 metros de altura sin línea de vida, según el primer informe de la Superintendencia Regional del Trabajo. Paramédicos confirmaron el deceso en el sitio. La Secretaría Municipal de Cultura suspendió de inmediato los trabajos y solicitó una auditoría de seguridad.
Este viernes, peritos del Instituto de Criminalística y agentes de la Delegación de Homicidios recorrieron la estructura de 28 metros de alto para verificar anclajes, barandales y equipos de protección personal. “Estamos revisando protocolos, permisos y capacitación de las cuadrillas. No se reanudarán actividades hasta garantizar condiciones seguras”, explicó la comisaria Renata Vasconcellos. La empresa organizadora aseguró que la familia del obrero recibe acompañamiento jurídico y psicológico, y que se reforzarán las medidas de seguridad con doble supervisión y arneses certificados.
El concierto de “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour” prevé reunir a 2 millones de personas en la franja de arena frente al Copacabana Palace, con transmisión de TV Globo. La alcaldía mantiene la fecha, pero condicionó el evento a la aprobación del nuevo plan de riesgos, que incluirá 4,500 policías, 1,200 guardias municipales, drones y detectores de metales.
La muerte de Mendes se suma a la tensión por seguridad en la zona: el 13 de abril, el escuadrón antibombas retiró una granada aturdidora hallada a metros del montaje. Organismos de derechos humanos piden extremar la fiscalización de empresas subcontratadas en espectáculos masivos. 6a06
Shakira, quien inició su gira 2026 en Río en febrero, no se ha pronunciado sobre el accidente. Mientras tanto, obreros colocan mallas anticaídas y la Policía Civil analiza cámaras de seguridad para deslindar responsabilidades penales. El show sigue en pie, pero ahora bajo la sombra de una tragedia que obligó a poner el escenario, y la vida de quienes lo levantan, bajo la lupa.






