La Fiscalía General del Estado busca una condena de 25 años de prisión contra tres elementos de la Policía Turística de Cancún, identificados como Jesús, Jessica Monserrat y José Gabriel, tras ser exhibidos cobrando más de 28 mil pesos a unos visitantes extranjeros.
De acuerdo con la carpeta de investigación, los hechos ocurrieron hace unos días cuando los agentes detuvieron a los turistas bajo el argumento de supuestas faltas de tránsito y por realizar sus necesidades fisiológicas en la vía pública. Los uniformados amenazaron a las víctimas con retenerles los pasaportes y el vehículo si no entregaban 1,400 dólares en efectivo.
Los turistas pagaron el monto exigido y presentaron de inmediato la denuncia. Gracias a las cámaras corporales que los oficiales portaban —equipo de uso obligatorio por ley— el Ayuntamiento de Cancún revisó las grabaciones. En los videos se observa que los agentes incluso llevaron a los afectados a un cajero automático para que retiraran parte del dinero.
Tras la difusión de las pruebas, el gobierno municipal destituyó a los tres policías e inició un procedimiento administrativo en su contra. Este viernes, el fiscal de Quintana Roo, Raciel López Salazar, informó que la dependencia solicitará la pena máxima de 25 años de cárcel por el delito de extorsión agravada, con el objetivo de “mandar un mensaje claro a los servidores públicos”.
El fiscal exhortó a ciudadanos y turistas que hayan sido víctimas de extorsión por parte de autoridades a presentar su denuncia formal. “No vamos a tolerar actos de corrupción, menos contra quienes visitan nuestro destino”, señaló.
Además, la FGE confirmó que otros dos agentes enfrentan procesos por no portar sus cámaras corporales encendidas durante su turno, tal como lo marca la normativa vigente. Un tercer oficial fue detenido en un caso distinto por presuntamente cobrar una “mordida” a otra turista utilizando una terminal bancaria.
Las cámaras corporales fueron implementadas este año en Cancún como medida de control y transparencia. Las autoridades aseguran que el monitoreo en tiempo real ha permitido detectar y sancionar abusos de manera inmediata.
Los tres policías turísticos permanecen en prisión preventiva mientras avanza el proceso penal en su contra.






