Productores de Atasta, Sabancuy y Tabasco reportan pérdida total de plantaciones; el precio de la hoja podría dispararse en vísperas de Hanal Pixán
La tradición más esperada del Día de Muertos en la Península, el pibipollo, está en riesgo este año en Campeche por una repentina escasez de hoja de plátano, insumo indispensable para envolver y dar sabor al tamal enterrado del Hanal Pixán.
De acuerdo con comerciantes del mercado principal Pedro Sáinz de Baranda y de Ciudad del Carmen, el paso del último frente frío, acompañado de fuertes vientos y lluvias torrenciales, devastó las plantaciones en la península de Atasta, la región de Chicbul, Sabancuy y en el vecino estado de Tabasco, principales zonas abastecedoras de hoja para todo el sureste.
“Es muy probable que escasee la hoja de plátano, ya que los fuertes vientos no solo derribaron plantaciones de este producto, sino que además rompieron las pocas que quedaron en pie, dejándola sin posibilidad de ser utilizadas en la elaboración de los tamales”, explicó la comerciante María del Carmen, consultada por medios locales.
El impacto en el precio
Actualmente el rollo de hoja de plátano se vende en 6 pesos en el mercado de Campeche y en 30 pesos el paquete en Carmen, pero locatarios advierten que el precio podría duplicarse o triplicarse en los próximos días ante la falta de oferta y la alta demanda por el Día de Muertos.
El fenómeno se suma a la presión que ya enfrentan otros ingredientes del pibipollo:
- X’pelón (frijol nuevo): 30 pesos el manojo o medio kilo, 60 pesos el kilo.
- Cebolla blanca: de 40 a 50 pesos por kilo por daños en cultivos de otras entidades.
- Pollo y cerdo: incremento estacional del 10 al 15 por ciento reportado en carnicerías desde esta semana.
Comerciantes señalan que todavía no se puede calcular el costo final del pibipollo, pues todo dependerá de a cómo el productor logre conseguir la hoja y del volumen que llegue de Chiapas y Veracruz en los próximos días.
En Carmen, la misma situación se replica. Vendedoras de masa y recados temen que la gente opte por envolver en papel aluminio o en hojas de chaya, lo que cambia el sabor y el significado ritual del platillo.
Última esperanza comercial
Para locatarios de mercados de Campeche, los días del Hanal Pixán representan “la última gran bendición de ventas del año” tras meses de baja comercialización. Desde las 4 de la mañana, polleros y molineros se preparan para la molienda de nixtamal, la preparación del kool (la salsa espesa de masa) y la limpieza de hojas.
Pese a la escasez, se estima que más del 80 por ciento de los hogares campechanos elaborará al menos un pibipollo, aunque en esta ocasión con un costo aproximado de 200 a 300 pesos por pieza grande, dependiendo del relleno de pollo, cerdo, gallina o espelón.
Las autoridades de Protección Civil y de Desarrollo Rural recomendaron a los consumidores comprar con anticipación y a los productores proteger con cortinas rompevientos las plantaciones remanentes, ante el pronóstico de dos frentes fríos más antes del 2 de noviembre.
Sin hoja de plátano, advierten las cocineras tradicionales, no hay pibipollo, y sin pibipollo, no hay Hanal Pixán.






