PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El líder de «La Mafia Verde» estatal, Renán Sánchez Tajonar, quien presidió la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO) del Congreso de Quintana Roo durante el segundo año de la XVIII Legislatura, dejó una huella de corrupción imborrable; desde que asumió el cargo en septiembre de 2025 y concluyó este mes, su gestión fue objeto de señalamientos de saqueo por parte de sectores de oposición, que lo vinculan con opacidad en el manejo de recursos públicos, uso político de partidas presupuestales y prácticas asociadas a la llamada a la mafia que pertenece.
El presupuesto del Poder Legislativo en el ciclo correspondiente alcanzó un techo histórico; el Congreso operó con alrededor de 536.38 millones de pesos destinados a su estructura: diputaciones, comisiones, personal y administración dependiente de la JUGOCOPO. De esa cantidad, aproximadamente siete de cada diez pesos se destinan a servicios personales y nóminas.
Si se incluye el presupuesto de la Auditoría Superior del Estado de Quintana Roo (ASEQROO), órgano técnico con autonomía de gestión, la asignación global del Poder Legislativo se sitúa cerca de los 768.8 millones de pesos.
Y aunque el diputado cozumeleño era la figura política y coordinadora administrativa principal, la programación y asignación de recursos se validaba de manera conjunta por los coordinadores de las fracciones parlamentarias integradas en la Junta de Gobierno a quienes sobornaba para ejercer a su capricho el millonario recurso. Esta estructura ‘colegiada’ era el argumento central de su defensa argumentando que los recursos no se ejercen de forma unipersonal.
Las denuncias públicas que cuestionan el manejo de recursos bajo presidencias de Sánchez Tajonar destacan las partidas de “ayudas sociales” que quedaron sin rendición de cuentas clara decenas de millones de pesos etiquetados como ayudas sociales, cifras mencionadas rondan los 74 millones. Críticos afirman que estos recursos se administran con escasa transparencia, sin listas públicas de beneficiarios ni reglas de operación estrictas, y que funcionan como herramienta clientelar.
También se documentó que el presupuesto de difusión del Congreso se amplió de manera significativa de cerca de 4.8 millones a más de 13 millones de pesos y se concentró en un grupo reducido de periódicos oficialistas y de empresas “fachada” y facturación por servicios simulados para canalizar recursos.
Dentro de los excesos de su administración a ‘enanito verde’, se les ha mencionado compras como canastas navideñas adjudicadas a proveedores con poca trayectoria local y la distribución de estos apoyos entre diputados, líderes y comunicadores; además de tener el control político de posiciones y la promoción permanente de imagen orientada a su candidatura a la alcaldía de Cozumel.
La “Mafia Verde” que comanda Jorge Emilio González Martínez “El Niño Verde” aún sigue teniendo, las decisiones legislativas y el control de zonas estratégicas ligada a intereses económicos y políticos de ese grupo.
Tajonar operó las reformas que centralizaron facultades de recaudación, como el cobro y expedición de licencias de conducir, que pasaron a control estatal en detrimento de las arcas municipales y generaron aumentos de costos en algunas demarcaciones.
Las acusaciones de corrupción contra Renán Sánchez Tajonar como presidente de la JUGOCOPO se sustentan con documentación en partidas de ayudas sociales, concentraciones de gasto en publicidad y el uso político de recursos y estructuras.
Y este 10 de septiembre anunció que como presidente de la Comisión de Hacienda recorre los 11 municipios para acordar con los alcaldes la integración de los presupuestos, de los cuales, paque los aprueben deberán reportarse con una millonarias mochada.
La carrera del líder estatal de ‘La Mafia Verde’ tienen un patrón de clientelismo y falta de rendición de cuentas detallada, que lo acompañarán en este inicio de su carrera abierta por la alcaldía de Cozumel donde descaradamente reparte michiles y camisetas con recursos que destino del Congreso local.






