La oposición en el Senado demandó modificar la legislación para quitar a la presidencia del Instituto Nacional Electoral las facultades que se le dieron para nombrar a su equipo de colaboradores sin requerir la aprobación del Consejo General, en medio de la crisis por la renuncia de Guadalupe Taddei.
El coordinador del PAN, Ricardo Anaya, responsabilizó a Morena de la crisis del INE y exigió investigar presuntos actos de corrupción, sancionar y reformar la ley para eliminar la concentración de atribuciones. «Todo lo que toca Morena lo destruye. Tocó el INE y destruyó el INE», afirmó, y advirtió que no basta con la separación del cargo y que se deben restablecer los contrapesos para garantizar las elecciones de 2027.
El coordinador del PRI, Manuel Añorve, anunció que presentará una iniciativa para retirar las facultades extraordinarias a la presidencia del INE y exigirá una investigación penal sobre presuntas irregularidades administrativas, como conflictos de interés y desvío de recursos. Equiparó las anomalías denunciadas con el caso Segalmex y señaló: «Tenemos que regresar al equilibrio interno que se tenía».
La modificación cuestionada se realizó en octubre de 2024, durante la discusión de las leyes secundarias de la reforma al Poder Judicial, a los artículos 45 y 48 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, mediante una reserva presentada por el senador morenista Pável Jarero Velázquez. Con ese cambio, la presidencia del INE pudo designar directamente a titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas, como Administración, Prerrogativas y Auditoría, sin reunir los ocho votos del Consejo General que antes se requerían. La Secretaría Ejecutiva quedó como excepción.
Jarero, autor de la reforma, defendió el cambio al señalar que su objetivo era evitar la confrontación al interior del órgano y darle a la titular la posibilidad de integrar su equipo. Cuestionado sobre si se arrepiente, respondió: «No, porque cada uno tenemos que hacernos responsables de nuestra conducción y si hay que revisar, auditar y sancionar, pues se tiene que revisar».
Desde Morena, la senadora Margarita Valdés rechazó derogar las facultades al afirmar «No hay que regresar al pasado», mientras el senador Óscar Cantón Zetina reconoció que las leyes son perfectibles. Consejeros del INE como Carla Humphrey, Arturo Castillo y Uuc-Kib Espadas también pidieron al Congreso revertir los llamados «superpoderes», al señalar que disminuyeron la colegialidad y la capacidad de vigilancia interna.
Tras la renuncia de Taddei, la consejera Blanca Cruz asumió provisionalmente la presidencia y anunció una revisión interna. La Auditoría Superior de la Federación investiga contratos por posibles irregularidades, indagatorias que no equivalen a una determinación de culpabilidad.





