México activó un puente aéreo humanitario para repatriar a 36 connacionales en situación de vulnerabilidad tras el devastador terremoto de 7.4 grados que sacudió el occidente de Colombia el 10 de agosto.
Un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana despegó de la Base Aérea Militar No. 1 de Santa Lucía y aterrizó en el Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira, una de las ciudades más golpeadas, con 60 de los más de 200 fallecidos confirmados hasta este 13 de agosto.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que se trata de 36 mexicanos, entre ellos adultos mayores, menores de edad, mujeres embarazadas y personas con condiciones médicas, que quedaron varados por la suspensión de operaciones en siete aeropuertos, incluidos los de Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó, tras el colapso de 61 edificios y daños en más de 8 mil viviendas.
El epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, a 103 km de profundidad, pero su energía se sintió hasta Bogotá, Medellín y la frontera con Ecuador. El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella declaró desastre nacional.
El Hércules, con capacidad para 92 pasajeros y carga médica, llevó además 1.5 toneladas de ayuda humanitaria para Colombia y retornará con los connacionales a la Ciudad de México, donde serán recibidos por personal del Instituto Nacional de Migración y la Cruz Roja para valoración médica.
La Embajada de México en Bogotá mantiene abierta la línea de emergencia y descartó hasta ahora mexicanos entre las víctimas.






