PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El reciente apuñalamiento y fallecimiento de un estudiante en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur encendió las alertas de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), que advirtió sobre la falta de políticas públicas sólidas en materia de salud mental dirigidas a niñas, niños y adolescentes en el país.
En un comunicado, la organización señaló que este hecho, ocurrido el 22 de septiembre dentro de las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “no puede ser visto como un hecho aislado”, sino como un reflejo de las carencias estructurales en la atención emocional y psicológica de los jóvenes.
Carencias en atención psicológica
Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, subrayó que lo ocurrido “no se reduce a la historia de un agresor y una víctima”, sino que revela la ausencia de servicios de salud mental accesibles y oportunos. Explicó que en muchas escuelas secundarias y preparatorias no hay psicólogos suficientes para atender a miles de adolescentes que enfrentan ansiedad, depresión, exclusión y violencia en su entorno.
“Estamos viendo las secuelas del aislamiento durante la pandemia, el impacto de discursos de odio en redes sociales y un contexto generalizado de violencia”, apuntó la organización, que agrupa a más de 80 colectivos dedicados a la defensa de los derechos de la infancia.
Llamado a prevenir, no criminalizar
El presunto agresor, identificado como Lex Ashton, de 19 años, habría mostrado en redes sociales señales de crisis emocional, describiéndose a sí mismo como “escoria”. Frente a esto, Redim insistió en que la respuesta del Estado no debe limitarse a la revisión de mochilas o al aumento de medidas de seguridad, sino a diseñar políticas de acompañamiento y prevención con enfoque de derechos humanos y de paz.
“No se trata solo de sancionar, sino de evitar que un adolescente vuelva a sentirse tan abandonado y decida atentar contra otros y contra sí mismo”, agregó Ramírez.
Los hechos
De acuerdo con la Fiscalía capitalina, el ataque ocurrió cuando Lex Ashton hirió con un arma blanca a Jesús Israel, de 16 años, quien falleció en un estacionamiento del plantel. Un trabajador que intentó intervenir también resultó lesionado.
El agresor, que portaba una capucha, intentó huir subiéndose a un edificio dentro del CCH, desde donde se lanzó, lo que le provocó fracturas en ambas piernas. Actualmente se encuentra hospitalizado bajo custodia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Tras el crimen, la UNAM informó que revisará sus protocolos de seguridad y reforzará las estrategias de apoyo psicosocial para estudiantes y trabajadores.






