Los pescadores y residentes de Paraíso, Tabasco, reportan un fuerte olor a combustible en los alrededores de la Refinería Dos Bocas, lo que ha generado preocupación por la salud y el medio ambiente. Según testimonios, el olor es especialmente intenso durante la noche y la mañana, y ha provocado síntomas como dolores de cabeza, náuseas y problemas respiratorios.
La situación se ha vuelto insostenible para las familias que viven cerca de la refinería, quienes exigen medidas urgentes para abordar la contaminación. «El malestar es tremendo, y hasta la garganta duele», declaró un residente. La Red Ciudadana de Monitoreo ha detectado niveles de partículas PM 2.5 que superan los límites permitidos por la norma mexicana y la Organización Mundial de la Salud.
Impacto en la Salud y el Medio Ambiente
La contaminación no solo afecta la salud de los residentes, sino también el medio ambiente. La fauna y la flora de la región están en riesgo, y la pesca, una de las principales actividades económicas de la zona, se ha visto afectada. «No es que respires esto y al día siguiente te enfermes, sino que lo que están generando estos gases es que les están quitando días y años de vida», advirtió Juan Manuel Orozco, de Conexiones Climáticas.
Reacciones y Demandas
Los residentes y organizaciones ambientales exigen a las autoridades que tomen medidas urgentes para abordar la contaminación y garantizar la seguridad de la población. «Queremos que Pemex y el gobierno federal asuman responsabilidad y tomen acciones concretas para proteger a la comunidad», dijo Orozco.
La situación en Paraíso es un ejemplo más de la necesidad de priorizar la protección del medio ambiente y la salud de las comunidades que viven cerca de instalaciones industriales. Es fundamental que las autoridades escuchen las demandas de los residentes y tomen medidas efectivas para abordar la contaminación y garantizar un futuro sostenible para la región.






