PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Israel lanzó su ofensiva más intensa contra Líbano desde el inicio del actual conflicto, al bombardear más de 100 objetivos en distintas zonas del país, incluidos sectores densamente poblados de la capital, Beirut.
De acuerdo con reportes oficiales, los ataques dejaron al menos 182 personas muertas y cerca de 890 heridas en apenas unos minutos, tras una operación coordinada que se ejecutó en aproximadamente 10 minutos. Las detonaciones impactaron áreas del centro de Beirut, el sur del país y el valle de la Becá, generando escenas de destrucción, edificios colapsados y una intensa movilización de equipos de rescate.
El gobierno israelí aseguró que los objetivos eran instalaciones estratégicas de Hezbolá, incluyendo centros de mando, lanzadores de misiles y estructuras de inteligencia. Sin embargo, autoridades locales y residentes rechazaron esta versión, al señalar que los bombardeos afectaron zonas habitacionales sin presencia militar visible.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que esta ofensiva no forma parte del alto al fuego previamente acordado con Irán, al considerar que el conflicto con Hezbolá representa un frente distinto. “Es una situación separada”, declaró.
Por su parte, el gobierno libanés condenó los ataques y advirtió que representan una grave escalada del conflicto. La ministra de Asuntos Sociales calificó la ofensiva como un “punto de inflexión muy peligroso”, al destacar que las zonas impactadas concentran a miles de personas desplazadas.
El primer ministro Nawaf Salam denunció violaciones al derecho internacional humanitario, mientras que el presidente Joseph Aoun calificó los bombardeos como “bárbaros”.
Desde el inicio de las hostilidades, hace poco más de cinco semanas, la violencia ha dejado al menos mil 739 muertos en Líbano y más de un millón de personas desplazadas, agravando una crisis humanitaria que continúa en escalada.
Hasta el momento, no se han registrado represalias inmediatas por parte de Hezbolá, aunque integrantes del grupo advirtieron que no aceptarán condiciones impuestas en medio de los ataques.






