Son fiestas, no un desorden: el obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, llamó a celebrar el 15 de septiembre con medida y en familia.
El prelado advirtió el sábado 13 que el alcohol desborda a la gente y genera consecuencias y desorden social. «Pienso que la fiesta debe ser sana porque es algo familiar», dijo tras misa dominical.
Pidió vivir el Grito como independencia personal y colectiva, con tranquilidad, paz y armonía. Recordó que también ha pedido mover las enramas patronales a otra fecha para evitar «borracheras, peleas y desmanes» que distorsionan el sentido religioso.
El llamado se da en víspera de festejos patrios en Plaza de Armas con operativo de SSPC y prohibición de pirotecnia de alto impacto tras la tragedia de Temascalcingo.






