PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Nivardo Mena Villanueva está en campaña para una diputación federal, dice que no le alcanzan cerca de 500 millones de pesos para obra pública pues todo se va a gasto corriente, pero si hay dinero para regalar en efectivo, para controlar a delegados municipales, para tener contentos a sindicatos, maestros, burócratas y pescadores.
Ya fracasó en sus aspiraciones a la gubernatura, el Partido del Trabajo, no lo quiere en la reelección pues tiene compromiso con la Cuarta Transformación que gobierna Quintana Roo, por lo que ahora anda coqueteando con «La Mafia Verde» para buscar una Diputación Federal bajo las siglas del PVEM, pero su destino está sentenciado a la cárcel por peculado, malversación de fondos, corrupción y principalmente haber pactado con el crimen organizado que ya tiñó de sangre el municipio de Lázaro Cárdenas y convirtió la Isla Holbox en la ínsula del narcomenudeo.
El sábado pasado, la policía municipal se retiró desde el medio día del puerto de Chiquilá, pues el cártel que gobierna en la isla envió un comando armado para ‘levantar’ a dos hermanos en la calle Manantial frente a la torre de Telmex, varios sujetos armados a bordo de dos camionetas abrieron fuego contra la fachada de su vivienda, os agresores, presuntamente liderados por un sujeto apodado «El Chilango», sacaron violentamente a Jonathan “N”, de 26 años, y a Erika “N”, de 23 años, para luego huir con rumbo desconocido.
El gabinete de seguridad federal implementó un operativo en la zona, pero no resultados positivos ni personas detenidas. La policía municipal se presentó una hora después argumentando un recorrido por San Ángel y Solferino, centro logístico del cártel que protege Nivardo Mena.
En el 2025 se reportaron 22 fichas de búsqueda de personas desaparecidas y en estos 5 meses de 2026 van 14 personas ‘levantas’ principalmente en Chiquilá, Isla Holbox y Kantunilkin.
En las calles de arena blanca de Holbox impera el crimen organizado; detrás de las postales turísticas que inundan Instagram, los habitantes de la isla y del municipio de Lázaro Cárdenas narran una historia muy distinta de cómo la ambición política y el abandono convirtieron a un santuario natural en un territorio en disputa.
En el centro de esta transformación criminal se encuentra Josué Nivardo que para algunos, es un líder carismático, para muchos es la figura pública bajo cuyo cobijo la paz de la región comenzó a agrietarse.
En Holbox, quienes viven del turismo y el comercio local narran en voz baja por temor, cómo las redes del narcomenudeo se han extendido a plena luz del día. Los reportajes de la isla no hablan de estadísticas criminales, sino del miedo; la llegada de rostros extraños que controlan la vida nocturna y la venta de sustancias en los callejones de arena.
Para la comunidad, la violencia dejó de ser algo que pasaba «en el norte del país», el punto de quiebre más dramático y personal ocurrió cuando la violencia alcanzó el círculo más íntimo del propio alcalde, con la ejecución de uno de sus familiares directos en un presunto ajuste de cuentas, confirmando a los isleños que nadie estaba a salvo.
Mientras las investigaciones periodísticas apuntan a desvíos millonarios de dinero público y contratos entregados a empresas que nadie conoce, la gente de Holbox vive otra realidad diaria. El verdadero rostro de la corrupción no son los papeles de una auditoría, sino los servicios básicos destruidos.
Mientras el dinero público desaparece en «ayudas sociales» que los ciudadanos denuncian que solo reciben los amigos del alcalde, las calles de Holbox se inundan de aguas negras cada vez que llueve debido a un sistema de drenaje obsoleto y colapsado.
Desde hace años, los señalamientos contra Mena Villanueva por presuntos fraudes ejidales reflejan una constante: la presión para vender tierras protegidas a grandes desarrolladores, desplazando a las familias que construyeron la identidad de la isla para dar paso a hoteles exclusivos que la naturaleza ya no puede soportar.
Nivardo Mena camina por el municipio defendiendo su nombre, asegurando que todo es un complot de sus enemigos para frenar su carrera política y que él solo busca el progreso de su gente.
Pero en Holbox, el progreso tiene un sabor amargo. La sensación generalizada es la de un pueblo que fue entregado al mejor postor. Entre el estruendo de los operativos policiales, la basura acumulada y la sombra de un dinero ilícito que corrompe las voluntades, los isleños miran al mar con una mezcla de nostalgia y preocupación, preguntándose si el paraíso que conocieron alguna vez volverá a ser suyo.
Uno de los expedientes más severos vinculados a la administración de Nivardo, tiene que ver con la gestión de residuos en Holbox pues Mena Villanueva ya enfrentó cerca de 19 procedimientos administrativos y demandas penales ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por el entierro ilegal de hasta 70,000 toneladas de basura en el sitio de disposición final de Holbox.
Durante los reclamos, el exalcalde aseguró haber utilizado un proceso de termovalorización para desintegrar los desechos sin uso de recursos públicos. No obstante, las revisiones del Congreso del Estado señalaron que tal planta e infraestructura especializada nunca existió en la isla y no se entregaron cuentas claras sobre a dónde fue a parar la basura o con qué recursos operó la empresa contratada.
Las tensiones con su propio cuerpo de regidores y delegados municipales derivaron en denuncias formales ante los poderes del estado; sobre Nivardo pesa mucho la falta de rendición de cuentas en la recolección de basura de Holbox y el presunto proselitismo y desvío de fondos a través de una fundación que llevaba su nombre.
Los reclamos populares van en aumento, más ahora que se sabe que como buen chapulín, brincará a «La Mafia Verde», ahí estaría en su lodo, con los que saquean el estado con toda impunidad, ya que no sería la primera vez que a ese partido llega dinero sucio y del crimen organizado.
La muestra de que Nivardo está entregado al Cártel ocurrió la media noche del pasado 5 de mayo cuando un comando armado atacó la Delegación de Policía de Nuevo Xcán para rescatar a un jefe narcomenudista.
Sujetos fuertemente armados llegaron a la comunidad realizando disparos contra la fachada de la delegación policial, irrumpieron en la estación y sometieron a los policías, ‘levantando’ a cuatro elementos: tres hombres y una mujer, los subieron a vehículos y se los llevaron, los mantuvieron retenidos varias horas, los golpearon y torturaron severamente.
Horas más tarde fueron abandonados en un paraje cerca de la comunidad de Nuevo Durango en la carretera entre Cobá y Nuevo Xcán. Según múltiples reportes, el ataque fue una represalia porque el lunes 4 de mayo de 2026 las autoridades habían detenido al “Lalito”, líder de una célula delictiva en la zona.
Con todos esos antecedentes, «La Mafia Verde» ve con buenos ojos a Nivardo Mena para que sea un nuevo integrante, ya que en su gobierno, la corrupción es la bandera y las alianzas con grupos criminales está a la vista. Los hermanos de Nivardo juegan un papel importante en esta alianza, ellos controlan Holbox, todos los permisos y negocios pasan por sus manos.










