La Copa del Mundo 2026 no solo fue la más grande en formato, sino la más vista de la historia. La FIFA cerró esta semana su balance final con cifras récord en asistencia y televisión, tres días después de la final en la que España venció 1-0 a Argentina en prórroga en el MetLife Stadium de Nueva York-Nueva Jersey.
La final es el partido de fútbol más visto en la historia de Estados Unidos: 62.8 millones de espectadores solo en TV lineal, según Nielsen. Fox, en inglés, promedió 38.9 millones y tocó 51.6 millones en la prórroga, mientras Telemundo y Peacock sumaron otros 23.9 millones en español. Es un salto de 132% respecto a Catar 2022 (16.8 millones en Fox) y 240% sobre Rusia 2018.
El fenómeno no fue solo la final. El Inglaterra-México de octavos reunió casi 45 millones, por encima del Juego 7 de la Serie Mundial Dodgers-Blue Jays (27 millones) y del Juego 5 de Finales NBA Knicks-Spurs (25 millones). En México, el debut contra Sudáfrica promedió 23.4 millones con 72.1% de share, el más visto en el país en lo que va de siglo; en España, la final tuvo 15.7 millones de media y 87.1% de cuota, segunda emisión más vista de su historia. 9694
En estadios, el torneo también tumbó el mito de 1994. El 16 de junio se batió el récord diario con 281,223 espectadores en cuatro partidos, superando los 277,070 de 1994. El 25 de junio, aún en fase de grupos, se superó el acumulado histórico de 1994: 3,605,357 asistentes, con 48 partidos aún por jugarse y ocupación promedio del 99.7%. La fase de grupos cerró con 4.6 millones de aficionados.
Para la FIFA, el formato de 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes se traduce en caja. El presupuesto 2026 prevé facturación de 8,911 millones de dólares, 15% más en derechos de TV (3,925 millones) y casi 50% más en marketing respecto a 2022, pese a críticas por entradas desde 60 dólares y show de medio tiempo de 30 minutos. El fondo de premios fue récord: 727 millones, 50% más que en Catar, con 655 millones repartidos entre selecciones.
“Millones de personas que se unen gracias al fútbol”, resumió Gianni Infantino. La apuesta norteamericana funcionó: el fútbol por fin superó en audiencia a NFL, NBA y MLB en su propia casa.






