PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, acordaron impulsar la cooperación bilateral en materia energética, en medio de la incertidumbre global por el suministro de recursos derivada de tensiones en Oriente Medio.
De acuerdo con un comunicado del gobierno japonés, ambas mandatarias sostuvieron una llamada en la que coincidieron en la necesidad de fortalecer la relación entre sus países, no solo en energía, sino también en inversión, comercio y cooperación estratégica.
Durante el diálogo, Takaichi propuso establecer un marco más amplio que incluya temas de seguridad económica, con el objetivo de elevar la colaboración bilateral a un “nuevo nivel”.
Por su parte, Sheinbaum calificó la conversación como “muy productiva” y subrayó la importancia de consolidar los vínculos entre México y Japón en sectores clave para el desarrollo económico.
El acercamiento ocurre en un contexto internacional marcado por la preocupación de Japón ante su alta dependencia energética. El país asiático importa cerca del 90 % de su petróleo desde Oriente Medio, particularmente a través del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica afectada por conflictos recientes.
En este escenario, México se posiciona como un socio relevante, al figurar entre los principales productores de petróleo a nivel mundial, lo que abre oportunidades para diversificar el suministro energético y fortalecer la cooperación internacional.






