México buscará fortalecer su capacidad productiva, reducir importaciones y consolidar su papel en la manufactura avanzada, como parte de una estrategia para aprovechar la relocalización de cadenas productivas en Norteamérica, afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Durante una gira en Monterrey, el funcionario explicó que esta visión está alineada con el objetivo de Estados Unidos de disminuir su dependencia de Asia en sectores estratégicos como semiconductores, farmacéutica, electrónica, robótica y dispositivos médicos.
“El objetivo estratégico de nuestro país es apoyar a las empresas que están invirtiendo aquí y reducir las importaciones”, señaló durante un recorrido por el centro industrial de la empresa Ternium.
Impulso a la industria nacional
Ebrard aseguró que México ya registra avances en la reducción de importaciones de productos que pueden fabricarse localmente, destacando que inversiones como las de Ternium son clave para fortalecer la industria del acero y abastecer sectores como el automotriz y, eventualmente, el aeronáutico.
“¿Qué industria no necesita acero? Todas”, expresó, al tiempo que subrayó que México es actualmente el productor número 12 a nivel mundial en este sector, con potencial de escalar posiciones.
Nuevo escenario comercial
El secretario reconoció que el contexto comercial internacional ha cambiado, por lo que México no debe actuar con “nostalgia” frente a la etapa de cero aranceles.
En una reunión posterior con autoridades de Nuevo León, incluido el gobernador Samuel García, destacó que la revisión de la relación comercial con Estados Unidos representa una “gran oportunidad” para el país.
Indicó que las conversaciones formales con el gobierno estadounidense comenzarán el próximo 26 de mayo, en un entorno que, aunque aún presenta retos, es más favorable que el de hace un año.
Nearshoring y manufactura avanzada
Ebrard explicó que Estados Unidos enfrenta vulnerabilidades al depender de Asia en insumos clave como ingredientes farmacéuticos y componentes industriales, lo que abre espacio para que México capte inversiones bajo el fenómeno del nearshoring.
En este contexto, destacó el impulso a la “manufactura avanzada”, que abarca industrias como semiconductores, dispositivos médicos, robótica y electrónica.
“Hecho en México”, clave para el empleo
Finalmente, el funcionario defendió el relanzamiento de la marca “Hecho en México”, al considerar que el consumo de productos nacionales tiene un impacto directo en la generación de empleo.
“Cada vez que compras algo que no está hecho aquí, también tu empleo se empieza a desdibujar”, advirtió.




