Lionel Messi fue derribado al suelo por un aficionado y un guardia de seguridad al final del partido amistoso del Inter Miami en Puerto Rico. El incidente ocurrió en el minuto 88 del partido contra Independiente del Valle, cuando un fanático irrumpió en la cancha y abrazó a Messi por la cintura, y un guardia de seguridad intentó detenerlo, pero terminó derribando a ambos al suelo.
Messi, visiblemente molesto, se levantó de inmediato y se dirigió a otra zona del campo. A pesar del incidente, el partido continuó y el Inter Miami ganó 2-1 con un gol de penal de Messi.
El incidente ha generado gran revuelo en las redes sociales, con muchos aficionados criticando la falta de seguridad en el estadio. El partido había sido reprogramado debido a una lesión previa de Messi, y la seguridad había sido reforzada para evitar incidentes.
La invasión de la cancha es un recordatorio de la pasión y la locura que rodea a Messi, pero también plantea preocupaciones sobre la seguridad de los jugadores y la gestión de los eventos deportivos. El Inter Miami ha emitido un comunicado expresando su preocupación por el incidente y asegurando que se tomarán medidas para prevenir futuros incidentes.






