Poder y Crítica | Redacción | Después de más de cuatro décadas de espera, la comunidad escolar de la primaria «Año Internacional del Niño» vio finalmente cristalizada una de sus demandas más añejas: la construcción de un domo que protegerá a las y los estudiantes de las inclemencias del clima durante sus actividades deportivas, cívicas y recreativas.
La obra, largamente anhelada por generaciones de alumnos, docentes y padres de familia, representa un cambio sustancial en la dinámica diaria del plantel, permitiendo que la niñez realice sus prácticas al aire libre sin la preocupación constante por las altas temperaturas o las lluvias características de la región.

Sin embargo, las acciones en beneficio de la comunidad estudiantil no se limitaron a la infraestructura física. Durante la entrega del espacio, autoridades y comunidad destacaron la importancia de atender de manera integral el desarrollo de las niñas y los niños, promoviendo mensajes orientados a su bienestar general.
En este sentido, se llevaron a cabo charlas interactivas con los estudiantes para concientizarlos sobre la importancia de expresar sus emociones, fomentar el diálogo abierto y la confianza con sus familias ante cualquier situación, así como medidas de autocuidado y prevención frente a los riesgos del uso del internet y las tecnologías digitales.
Con esta combinación de espacios dignos y acompañamiento emocional, se busca garantizar que la niñez cancunense no solo crezca en instalaciones adecuadas, sino también en un entorno seguro, saludable y feliz.







