Más de 25 colectivos ambientalistas marcharon este sábado 17 de octubre en la Ciudad de México contra la fracturación hidráulica, bajo las consignas “¡No al fracking!” y “Queremos futuro, no hidrocarburos”.
La movilización partió a las 11:00 horas frente a la Secretaría de Energía, en Av. Insurgentes 20, colonia Roma Norte, con rumbo al Senado de la República y la Torre Ejecutiva de Pemex en Marina Nacional 329, Verónica Anzures. Participaron Alianza Mexicana contra el Fracking, Greenpeace Voluntariado CDMX, Amnistía Internacional México, Alianza Juvenil por la Sostenibilidad, Conexiones Climáticas y Deuda por Clima.
Los cerca de 100 participantes instalaron frente a la SENER una “contragalería” con fotos de incendios, quemadores, derrames y explosiones, para cuestionar la soberanía energética oficial.
La principal exigencia es una reforma constitucional que prohíba definitivamente el fracking, después de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el 6 de agosto que se prohibiría en la cuenca Tampico-Misantla con base en recomendaciones del Comité Científico, pero sin presentar hasta ahora iniciativa, decreto ni norma que lo convierta en ley.
Los colectivos piden seis medidas concretas: prohibición por ley del fracking en toda la cuenca Tampico-Misantla, prohibición del uso de agua dulce y residual tratada para extracción, que no se aplique a menos de 10 km de localidades, fuentes de agua, hospitales y áreas naturales protegidas, prohibición de 13 sustancias altamente tóxicas identificadas por el Comité Científico, prohibición de servidumbres forzosas en tierras ejidales, comunales e indígenas, y fin al venteo y quema rutinaria de gas.
Durante la marcha recordaron dos casos recientes: el incendio del pozo Krem-1 en Las Choapas, Veracruz, que duró casi 150 días de marzo al 2 de agosto y cuyas comunidades aún no reciben reparación integral, y el derrame en el Golfo de México, donde Pemex reconoció fuga en oleoducto, separó a tres funcionarios y la Red Corredor Arrecifal documentó hidrocarburos en 113 sitios de mil 168 km entre Tabasco y Tamaulipas.
La marcha se dio 10 días después de que Sheinbaum confirmó estudios para gas no convencional en Coahuila, en las cuencas Burgos y Sabinas-Burro Picachos, para reducir la dependencia del 75 por ciento de gas importado de Estados Unidos.






