PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | La denuncia y el inicio de una investigación contra Laura Aguilar Loredo por el manejo discrecional de cientos de millones de pesos en publicidad oficial y una guerra sucia permanente contra políticos, fundadores de Morena, empresarios y periodistas, además de una vida disipada con lujos y excesos, ya tocó las puertas de Palacio Nacional, pues la funcionaria de Comunicación del Gobierno del Estado se ha convertido en uno de los rostros más cuestionados de la administración infiltrada por «La Mafia Verde».
Aguilar Loredo no opera sola, integra una dupla perfecta con el vicegobernador Cuitláhuac Bardán Esquivel, señalado como el operador político de los intereses de “La Mafia Verde”, el controla y opera el grupo, que según críticos controla contratos, plazas y recursos en Quintana Roo desde antes de la toma del poder, y que, ante las denuncias públicas donde presumía que representaba a la presidenta Claudia Sheinbaun en el estado, la orden fue tajante, también se le investiga con lupa por parte de la Secretaría Anticorrupción a cargo de Raquel Buenrostro Sánchez,
Las propias declaraciones patrimoniales de Laura Aguilar la delatan, ya que en 2023 reportó ingresos por más de 26 millones de pesos en un solo año, cifra que después modificó a cantidades ridículamente bajas por recomendaciones de Bardán Esquivel, levantando serias sospechas de ocultamiento patrimonial, una característica de quienes forman parte de «La Mafia Verde»
En la orden presidencial de la que conoció Poder y Crítica, se documenta que el «La Mafia Verde» que controla los dineros del estado tiene a funcionarios aliados que los protegen como la titular de anticorrupción, Reyna Valdivia Arceo, y un Auditor a modo en la persona de Miguel Zogby Cheluja Martínez, quienes primero protegieron y exculparon de latrocinio a la anterior boletinera, Brigit Ortega Aviña, ya que le maquillaron todos los estados financieros descaradamente sin consecuencias legales.
Los presupuestos oficiales asignados por el Congreso del Estado que controlo el diputado y líder estatal de «La Mafia Verde», Renán Sánchez Tajonar, han mostrado un incremento constante con marcadas diferencias entre el dinero aprobado originalmente y los montos que termina ejerciendo en publicidad gubernamental para «la guerra sucia» y las loas a las actividades gubernamentales; en 2024, Aguilar Loredo, operó originalmente más de 109.3 millones pero terminó ejerciendo 711 millones de pesos; en 2025 se etiquetaron 132.4 millones y llegó a 565 millones de los cuales aún tiene que comprobar más de 94.4 millones; este 2026 el presupuesto que le asignaron fueron de 174.5 millones pero ya lleva más de 325 millones documentados, principalmente en apoyo a la candidatura del «Delfin Verde» que sigue varado y no despega.
Auditorías independientes y reportajes periodísticos a través de seguimientos diarios en materia de publicidad, señalan las incongruencias entre lo presupuestado formalmente en el papel y lo devengado en convenios con medios de información, la bolsa de opacidad es de más de 850 millones de pesos acumulados en las cuentas públicas, refieren portales de periodismo independiente.
Este comportamiento opaco fue lo que llevó a una organización civil a pedirle a presidenta de México que ordena una investigación, pues muchos millones destinados a promocionar las acciones y la actividad gubernamental se están destinando a pagar medios digitales, impresos a blogueros para defenestar a los integrantes de «Rescatemos el Movimiento» y todo aquello que este relacionado con la candidatura de Rafael Marín Mollinedo quien en poco tiempo encabeza las preferencias electorales para la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
Laura Aguilar y su paraje laboral, Cuitláhuac Bardán son investigados con lupa por utilizar recursos públicos para premiar o castigar a los medios de comunicación según su línea editorial, por eso los que comulgan y defienden a «La Mafia Verde» reciben contratos millonarios, mientras que los críticos sufren bloqueos financieros y sendas demandas por difamación, no es raro ver en Quintana Roo portales de reciente creación que reciben miles de pesos para atacar a los fundadores de Morena y todo aquello contrario a sus intereses, ambos funcionarios ejercen publicidad oficial de manera perversa, donde los medios de comunicación operan en el entendido que el gobierno premia y castiga a través de contratos líneas editoriales y coberturas periodísticas a favor de «La Mafia Verde». La guillotina les caerá muy pronto.





