Poder y Crítica | Redacción | CHETUMAL | La «Mafia Verde» que comanda en Quintana Roo y opera desde el Congreso del Estado, Renán Sánchez Tajonar asestó varios golpes a los quintanarroenses en materia de impuestos y disposiciones que atentan contra la endeble economía del pueblo.
En 2023 la «Mafia Verde» le arrebató “democráticamente” a los municipios los ingresos propios municipales por concepto de expedición de licencias de conducir; los municipios se quedaron sin un ingreso importante y la ciudadanía enfrentó sobrecostos del 100 por ciento en promedio.
Por ejemplo, en Othón P. Blanco, las licencias de conducir por dos años pasaron de 268 pesos a 538 pesos, con incremento del 100.7%. En Benito Juárez-Cancún la misma licencia costaba 1,568 pesos y se incrementó a 1,678, es decir, 7% más.
El criterio para castigar más a las ciudadanas y ciudadanos de Othón P. Blanco-Chetumal fue arbitrario y sin dar explicaciones. Para 2025 estos derechos se incrementaron aún más, ya que costarán a partir de enero 568 pesos en OPB-Chetumal y 1,756 pesos en BJ-Cancún, siguiendo el mismo ejemplo de licencias de conducir por dos años, con incrementos de 5.5% y 4.6%, respectivamente.
Otro golpe mas de la «Mafia Verde» legislativa lesgisló y aprobó por “unanimidad” desposeer a los municipios de Cozumel y Othón P. Blanco del impuesto a turistas que llegan por cruceros a partir de enero de 2025, además, lo incrementó en 500%.
Los municipios cobraban un dólar por turista y ahora el estado cobrará cinco dólares y por cada dólar se dijo Sefiplan aportará otro dólar y esta bolsa será administrada por un fideicomiso integrado por el gobierno y supuestamente por un grupo de empresarios.
Ni Cozumel ni OPB alzaron la voz, ya que ambos están gobernados por Morena. Cozumel dejará de percibir 500 millones de pesos anuales y se le devolverá 97 millones, para “mitigar” el daño a este ingreso propio municipal; proporción similar a la “devolución” a los municipios en el caso de las licencias de conducir.
En el caso de las licencias de conducir, aprobó y legisló concesionar los servicios municipales a empresas carnales, en la reforma aprobada para el caso de las licencias, Imoveqro “podrá concesionar” el cobro (así dice la nueva ley) a empresas particulares, como los casos de la colecta de basura y operación de basureros, el agua potable a Aguakán, el transporte público urbano, por ejemplo.
Así las cosas, en el año 2023 los legisladores verdes quitaron a los municipios el ingreso por licencias de conducir; en 2024 los desposeyó de los ingresos por turismo de cruceros y en 2025 está en la mira otro filón de oro: quitar a los municipios el impuesto predial. Es lo último que falta.






