El anuncio cayó el jueves 17 de abril de 2026 a las 6:15 horas de Nueva York: Warner Bros. Discovery y Paramount Global acordaron fusionarse en una nueva compañía, “Warner Paramount Studios”, valuada en 68,000 millones de dólares. La operación, aún sujeta a la aprobación del Departamento de Justicia de http://EE.UU., uniría bajo un mismo techo a DC Studios, HBO, Max, CBS, Nickelodeon, MTV, Paramount Pictures y los archivos de más de un siglo de cine. En Hollywood, la noticia dividió al gremio en minutos: euforia en Wall Street, alarma en los sindicatos y vértigo en las cadenas de cines.
David Zaslav, quien encabezará la nueva firma como presidente y director ejecutivo, defendió la fusión como “la única vía para competir con el tamaño de Disney y las tecnológicas”. Del otro lado, Bob Bakish, saliente CEO de Paramount, aseguró que la unión “preserva marcas centenarias que solas no sobrevivirían la erosión del cable y la guerra del streaming”. El acuerdo contempla 2,500 millones de dólares en sinergias anuales, 15% de recorte de personal y la combinación de Max y Paramount+ en una sola plataforma para el primer trimestre de 2027.
La reacción en la industria fue inmediata y polarizada. La Motion Picture Association guardó silencio, pero la Directors Guild of America emitió un comunicado de “profunda preocupación por la concentración de poder creativo y de distribución”. El sindicato de guionistas, que firmó contrato en 2024 tras 148 días de huelga, advirtió que vigilará cláusulas sobre inteligencia artificial y pagos por streaming. En contraste, los accionistas celebraron: WBD subió 14.3% y PARA 19.7% al cierre del jueves.
Para los cines, el panorama es de riesgo y oportunidad. Warner Paramount controlaría 31% de la taquilla doméstica de 2025 si se suman los estrenos de ambas. Las cadenas temen menos competencia entre estudios al negociar ventanas de exhibición y porcentajes de boleto. “Si antes peleaban dos por el Día de Acción de Gracias, ahora negociaremos con uno. Eso cambia el peso en la mesa”, dijo John Fithian, expresidente de la National Association of Theatre Owners. AMC y Cinemark pidieron al regulador imponer garantías de diversidad de oferta y plazos mínimos de 45 días en salas antes del streaming.
Productores independientes ven un embudo más estrecho. Si en 2019 seis majors estrenaban 120 películas al año, en 2026 serían cuatro con 85 títulos. Proyectos de mediano presupuesto —de 20 a 60 millones— serían los más sacrificados, alertó la Independent Film & Television Alliance.
El Departamento de Justicia tiene 90 días para revisar la fusión. Analistas recuerdan que en 2019 el mismo organismo frenó la compra de Fox Sports Networks por parte de Disney. Mientras tanto, en los lotes de Burbank y Melrose, los logotipos del escudo WB y la montaña de Paramount siguen separados. En Hollywood, en cambio, ya no hay término medio: o se celebra la escala para sobrevivir, o se teme el monopolio que decida qué historias llegan al cine.






