Tabasco se consolida como pionero en turismo gerontológico en México, un modelo que nació en el Hotel Olmeca Plaza y hoy impulsa viajes para adultos mayores de todo el país.
De acuerdo con la iniciativa privada y el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), el estado fue el primero en certificar hoteles con el Distintivo G, que garantiza atención especializada para personas de 60 años y más. El programa surgió en coordinación con gerontólogos y la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Tabasco (AMHyMT).
Omar Medina Espinoza, director del hotel donde nació el proyecto, explicó que actualmente existen alrededor de 20 mil clubes de adultos mayores a nivel nacional, la mayoría de jubilados que viajan en grupo. Tabasco ya cuenta con 20 hoteles afiliados que han adaptado su infraestructura con rampas, pasamanos, habitaciones con barras de apoyo, sillas de ruedas, menús especiales, servicio médico 24 horas y convenios con farmacias.
El modelo contempla capacitación del personal para entender necesidades físicas, nutricionales y emocionales de este segmento, además de actividades recreativas acordes a su edad. «Tenemos que entender que los adultos mayores no están en la planta productiva y buscan costos accesibles con la mayor calidad», señaló en su momento el delegado del INAPAM, Ramiro Guerrero Pérez.
A nivel estatal, el Sistema DIF Tabasco refuerza esta estrategia desde el Centro Gerontológico, con capacidad para 450 usuarios, donde se ofrecen talleres, rehabilitación y actividades preventivas. La Secretaría de Turismo y el ISSET también impulsan paquetes de turismo social para 180 mil derechohabientes y sus familias.
El estado, que posee 80 por ciento del trópico húmedo mexicano y 53 por ciento del agua dulce superficial del país, busca captar parte de los 500 mil turistas de la tercera edad que pasan rumbo a la Ruta Maya y que hoy apenas se detienen.






