Irán envió a Estados Unidos, a través de mediadores pakistaníes, una nueva propuesta para negociar el fin de la guerra iniciada el 28 de febrero, confirmó la agencia estatal IRNA. El plan, recibido por la Casa Blanca el lunes, plantea reabrir el estrecho de Ormuz y suspender las hostilidades, dejando la discusión sobre el programa nuclear iraní para una fase posterior.
Según fuentes citadas por Axios y Reuters, la oferta contempla tres etapas: primero, un alto el fuego definitivo con garantías de que Washington no reanudará los bombardeos; segundo, resolver los bloqueos navales mutuos —EE.UU. asedia puertos iraníes desde el 13 de abril e Irán mantiene cerrado Ormuz desde el inicio del conflicto—; y tercero, abordar la cuestión nuclear, incluyendo el enriquecimiento de uranio y las reservas existentes. Teherán busca además el reconocimiento de su derecho a enriquecer con fines pacíficos.
El presidente Donald Trump discutió la propuesta el lunes con su equipo de seguridad nacional y se mostró insatisfecho, según un funcionario citado por The New York Times. “No diría que lo estén considerando. Simplemente diría que esta mañana hubo una conversación”, matizó la portavoz Karoline Leavitt, quien reiteró que las “líneas rojas” de http://EE.UU. son claras: no permitir que Irán obtenga un arma nuclear.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, defendió la iniciativa tras visitar Islamabad y San Petersburgo. “Revisamos las condiciones específicas bajo las cuales pueden continuar las negociaciones”, dijo a IRNA, sin detallarlas. En Moscú, el presidente Vladímir Putin expresó respaldo a Teherán: “El pueblo iraní lucha con valentía por su soberanía”.
La guerra, que involucra a Israel y ha dejado miles de muertos, mantiene bloqueado el 20% del crudo mundial que transita por Ormuz, disparando el precio del petróleo. Trump, con su popularidad en descenso, enfrenta presión interna para cerrar un conflicto que calificó como “impopular”, mientras que Irán apuesta a que la crisis energética fuerce concesiones.
Por ahora, la Casa Blanca insiste en que el tema nuclear debe abordarse desde el inicio. Sin reunión presencial prevista, Islamabad sigue como canal remoto. La oferta iraní queda sobre la mesa: paz ahora, átomos después.






