El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Infonavit, reportó que su índice de morosidad ya supera al promedio que registran los bancos comerciales en México. El dato encendió las alertas porque coloca al instituto con un nivel de cartera vencida más alto que el del sistema financiero tradicional, en un momento donde el pago de créditos hipotecarios se ha vuelto más complicado para miles de familias.
Analistas y autoridades del propio Infonavit señalan que el desempleo es una de las causas que más peso tiene en este incremento. La pérdida de ingresos formales, los cambios de empleo y la informalidad impiden que muchos acreditados mantengan al corriente sus pagos mensuales. A eso se suma el efecto de créditos contratados en Veces Salarios Mínimos, que crecieron por años y dejaron mensualidades más altas cuando subió el salario mínimo.
El organismo explicó que la morosidad no solo afecta las finanzas del instituto, sino también la posibilidad de otorgar nuevos créditos a derechohabientes que buscan casa. Por eso, Infonavit ha reforzado programas de apoyo como el Borrón y Cuenta Nueva, descuentos por liquidación anticipada y convenios de reestructura para quienes perdieron su empleo o redujeron sus ingresos.
A diferencia de la banca, Infonavit no puede dejar de cobrar ni recuperar las viviendas con la misma rapidez. Eso hace que la cartera vencida se mantenga más tiempo en sus balances. Mientras los bancos reportan índices de morosidad alrededor de 2.5%, Infonavit ya supera ese umbral y se ubica en niveles más altos, según datos del último reporte trimestral.
Especialistas advierten que si el desempleo no cede y los salarios no recuperan poder de compra, el problema podría crecer. Por ello, el instituto insiste en que los acreditados con dificultades se acerquen antes de caer en atraso, ya que existen opciones para congelar pagos o reducir la mensualidad de forma temporal.
La situación pone presión sobre Infonavit para ajustar sus esquemas de cobranza y para que el gobierno impulse políticas que protejan el empleo formal, que al final es la mejor garantía de pago.






