PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | Tras jornadas extenuantes bajo condiciones de alto riesgo, los 10 integrantes de la Brigada de Búsqueda y Rescate Internacional Cancún (BRIC) y el binomio canino «Munek» han regresado a casa tras concluir su despliegue humanitario en La Guaira, Venezuela, una de las zonas más devastadas por los sismos del pasado 24 de junio.
Operaciones de alto riesgo
El equipo, especializado en Búsqueda y Rescate Urbano (USAR), operó en una de las áreas más críticas del país sudamericano: una región de alta densidad turística donde los rescatistas enfrentaron el desafío de estructuras colapsadas bajo el peligroso esquema tipo «sándwich», donde los niveles inferiores quedaron totalmente sepultados.
Para garantizar la seguridad de su personal, la brigada trabajó bajo una estricta coordinación con expertos estructuralistas de la organización internacional Miyamoto, asegurando cada paso antes de ingresar a los edificios colapsados. Su labor fue técnica y precisa, empleando:
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Venteo con binomios caninos: Localización de partículas humanas en el aire.
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Técnica 360: Protocolo de silencio absoluto para detectar señales de vida mediante equipos de escucha de alta sensibilidad.
«Munek»: El orgullo de la brigada
Un protagonista indiscutible de esta misión fue «Munek», un Border Collie de 8 años certificado por la International Search and Rescue Dog Organization (IRO). Su manejador, Jan Uribe, resaltó que el ejemplar, cuyo nombre significa «estrella naciente» en maya, es un atleta de élite con seis años de entrenamiento diario. Ahora, a su regreso a Cancún, «Munek» será sometido a chequeos médicos profundos, incluyendo radiografías, para garantizar que su salud esté intacta tras el esfuerzo físico realizado en los escombros.
El costo emocional de servir
Detrás de cada rescatista, existe una red de apoyo que vivió días de angustia. Alejandra Ochoa, familiar de integrantes de la brigada, compartió el sentir del equipo y sus familias: «Se siente un gran orgullo, pero también un temor constante por la seguridad de la familia debido a las réplicas del sismo; sin embargo, esto se trae en la sangre».
La BRIC, liderada por Enrique Ochoa, no solo deja una huella de esperanza en el pueblo venezolano, sino que reafirma la capacidad operativa y el profesionalismo de los rescatistas cancunenses ante emergencias internacionales de gran escala. El equipo inicia ahora su proceso de desmovilización y evaluación, tras haber cumplido con éxito su misión de salvar vidas.






