PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El desarrollo residencial de lujo que nació como Marea Elite y ante innumerables problemas legales, el dueño Gustavo Tomé le cambio a Marea Luxury Residences en Puerto Cancún a nueve años de su primera inauguración sigue envuelto en una serie de fuertes polémicas, protestas vecinales y acusaciones de fraude millonario.
Los problemas señalan directamente al desarrollador inmobiliario y empresario Gustavo Tomé Velázquez, las principales irregularidades y quejas de los compradores incluyen, retraso extremo y entregas en «obra gris»: Aunque la mayoría de los compradores liquidaron la totalidad de sus departamentos entre 2018 y 2019 con promesas de entrega iniciales para 2018, gran parte de las viviendas no se han entregado.
Las pocas unidades que fueron habitadas o entregadas se reportaron en condiciones verdaderamente pésimas, sin acabados básicos, puertas ni ventanas, pero lo más Grace del caso es que aún no cuentas con la alta de escrituras ni certeza legal
Tras casi una década desde el inicio del proyecto, los residentes denuncian públicamente el desarrollo en sendos espectaculares en la avenida Colosio de Cancún ‘9 AÑOS SIN COMPROMISOS”, Vicios ocultos, NO Escrituras, No Calidad, dicen en la propaganda ene contra la empresa desarrolladora ‘Península Lifestyle Properties”, del defraudador inmobiliario Gustavo Toméz Velázquez.
Los condóminos han denunciado vivir en condiciones deficientes a pesar de haber pagado sumas que oscilan entre los 8 y 20 millones de pesos por unidad. Sufren constantes apagones prolongados porque la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha podido otorgar un contrato definitivo de luz a la empresa por sus irregularidades legales. Además, reportan fallas frecuentes en los elevadores y un suministro inestable de agua potable.
Las tensiones estallaron inicialmente con marchas masivas en las calles de Puerto Cancún en agosto de 2022 y han continuado manifestándose debido al persistente incumplimiento de acuerdos. Se estima que el monto de la afectación global reclamada por los clientes asciende a miles de millones de pesos.
Según testimonios recogidos entonces, de aproximadamente 120 unidades solo unas 20 habían sido “entregadas”. Y esas 20 estaban en obra gris: sin puertas, sin ventanas, sin acabados, sin agua potable estable. Con cortes de energía eléctrica por adeudos reportados a la Comisión Federal de Electricidad de alrededor de 12 millones de pesos, sin régimen de condominio formalizado y sin escrituras.
En marzo de 2026, un apagón nocturno que dejó sin electricidad y sin aire acondicionado a más de 60 condóminos reactivó las inconformidades y exigen poder escriturar y contar con un régimen condominal inscrito ante el Registro Público de la Propiedad.
Tomé figura como dirigente de Fibra Plus, cotizada en la Bolsa Mexicana de Valores, y de otras firmas de capital. Su perfil público lo presenta como un inversionista que ve oportunidades donde otros ven crisis. Los compradores que ya pagaron y no han recibido lo prometido lo describen de otra manera.Antecedentes judiciales y el peso de la sangre.
El 22 de noviembre de 2020, José Felipe Tomé Velázquez, hermano de Gustavo, conocido en algunos círculos como “Lord Amparos” por su uso frecuente de amparos en litigios y ligado a desarrollos inmobiliarios, fue privado de la libertad en Puerto Vallarta.
Un comando armado atacó la Suburban en la que viajaba, asesinaron a su acompañante, Jeovanny Flores Santiago, director comercial de un complejo, e hirieron a otros; el cuerpo de José Felipe fue localizado dos días después en la carretera entre La Peñita de Jaltemba y Compostela, Nayarit, envuelto en una sábana y con impactos de bala.
Hasta agosto de 2026, las quejas de los condóminos de Marea continúan. Las escrituras, en muchos casos, siguen sin aparecer. Los servicios básicos, en otros, siguen siendo intermitentes. Y a un costado, se vende ya el siguiente sueño de lujo.
Cualquier comprador potencial, dice el historial documentado de los últimos nueve años, debería activar todas las alarmas. Porque en Puerto Cancún, sobre las mismas islas donde se prometió una vida de exclusividad, todavía hay familias que liquidaron millones y siguen esperando lo que pagaron.





