PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta Claudia Sheinbaum informó que su administración evalúa medidas adicionales para contener la plaga del gusano barrenador, la cual ha provocado la suspensión de exportaciones de ganado bovino hacia Estados Unidos desde mayo pasado.
Durante la conferencia matutina, la mandataria explicó que el reciente caso detectado en Nuevo León fue atendido de manera inmediata por las autoridades sanitarias. “Se están evaluando acciones adicionales por este caso. Fue un ejemplar que no pudo ser detectado en la revisión inicial y en el transporte se identificó de inmediato. Se aplicaron las medidas que corresponden en estos casos”, señaló.
Sheinbaum aseguró que, pese a la situación, el Gobierno Federal mantiene coordinación con autoridades estadounidenses y confió en que la frontera pueda reabrirse en noviembre, como está previsto. “No ha habido ninguna notificación de Estados Unidos que modifique esta condición”, aclaró.
Impacto económico
México exporta más de un millón de cabezas de ganado en pie cada año a Estados Unidos, lo que lo convierte en uno de los principales proveedores de ese mercado. Sin embargo, la interrupción derivada del brote en el sureste ha frenado el envío de al menos 650 mil animales, con pérdidas estimadas en mil 300 millones de dólares, de acuerdo con el Consejo Nacional Agropecuario (CNA).
Colaboración técnica
La presidenta recordó que existe un equipo técnico estadounidense trabajando en el país y que próximamente se pondrá en operación una planta productora de moscas estériles para controlar la plaga. “Hay un reporte técnico y sobre esa base se tomará la decisión final”, agregó.
Con estas acciones, el Gobierno mexicano busca acelerar la reapertura comercial y contener los daños económicos en el sector pecuario.






