PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El Gobierno de México oficializó la expropiación de más de 44 mil metros cuadrados de terrenos privados en el sureste del país, como parte de las acciones necesarias para dar continuidad al proyecto del Tren Maya, incluyendo predios ubicados en Quintana Roo.
De acuerdo con un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, la superficie total expropiada asciende a 44 mil 447.31 metros cuadrados, correspondientes a 26 inmuebles localizados en los estados de Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
En territorio quintanarroense, los predios afectados se encuentran en los municipios de Playa del Carmen, Othón P. Blanco y Bacalar, y están relacionados con los tramos 5, 6 y 7 del Tren Maya, considerados estratégicos para la operación ferroviaria de pasajeros y carga en la región.
Las áreas expropiadas serán utilizadas para infraestructura ferroviaria, obras complementarias y derecho de vía. El decreto establece que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) realizará la ocupación inmediata de los terrenos, mientras que la empresa Tren Maya, S.A. de C.V., será la encargada de cubrir las indemnizaciones correspondientes, con base en los avalúos emitidos por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.
Las personas propietarias conservan el derecho de inconformarse únicamente respecto al monto de la compensación económica, sin que ello frene la ocupación de los predios. Asimismo, podrán solicitar la reversión de los terrenos si estos no son utilizados para el fin público que motivó la expropiación en un plazo máximo de cinco años.
El Gobierno Federal justificó estas acciones en el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030, que prioriza el fortalecimiento de la infraestructura ferroviaria como eje de conectividad, movilidad y desarrollo económico del sur-sureste del país.
Con este nuevo decreto, se consolida el proceso legal para la adquisición de terrenos necesarios para el avance del Tren Maya, proyecto que continuará su desarrollo en Quintana Roo durante los próximos años.






