Usuarios del sistema de transporte Ulúa pidieron el regreso de cadetes a bordo de los camiones para hacer respetar los asientos reservados para discapacitados, adultos mayores y mujeres embarazadas, ante la falta de cultura vial que se registra en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
El reclamo se viralizó este 28 de agosto luego de testimonios en redes donde pasajeros denuncian que jóvenes ocupan los lugares amarillos de en medio y se niegan a cederlos, incluso cuando el conductor lo solicita. “Le pregunté al chofer si podía pedir el lugar, uso bastón, y me dijo que no, porque los pasajeros se molestan”, relató Héctor Landa, usuario de la ruta Matacocuite-Valle Alto, quien recordó que en febrero sí viajaban dos cadetes de Xalapa vestidos de azul que intervenían para liberar asientos.
La figura de cadete fue implementada por el Gobierno estatal a principios de 2026. Su función era orientar, vigilar el ascenso con rampa y asegurar sillas de ruedas. Usuarios señalan que su presencia redujo conflictos y piden que vuelva de forma permanente.
El debate revive a tres meses del caso de discriminación que marcó al sistema: el 11 de mayo, el operador Manuel Delfín Ramos fue exhibido en video dejando a un hombre en silla de ruedas sobre bulevar Ruiz Cortines, en Boca del Río, y arrancando incluso con semáforo en rojo. Fue cesado y luego reinstalado el 15 de mayo tras revisar cámaras, según informó la gobernadora Rocío Nahle, quien determinó que no hubo discriminación y que el usuario hizo parada en lugar no permitido.
Choferes del Ulúa explicaron a XEU que cada ascenso con rampa toma segundos extra: bajar rampa, anclar la silla y cerrar puertas, tiempo en que automovilistas detrás tocan claxon y presionan. Aun así, recordaron que las unidades cuentan con dispositivo de bloqueo automático que impide avanzar con puertas abiertas, para evitar accidentes.






