PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Gustavo de la Torre, exdirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha renunciado después de 45 años de militancia, citando discrepancias internas y una supuesta omisión de cuadros representativos en las candidaturas plurinominales. Además, señaló la falta de esfuerzos para consolidar una alianza con el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
De acuerdo con De la Torre, la dirigencia estatal del PRI, encabezada por Dagoberto Lara, no cumplió los acuerdos para una posible coalición con el PRD, lo que habría debilitado al partido frente a Morena, su principal rival en las próximas elecciones.
El exdirigente describió la situación del PRI como «en terapia intensiva», debido a la pérdida de activos y estructura, esenciales para una campaña electoral exitosa. Advirtió que el partido podría ubicarse en los últimos lugares de votación e incluso perder el registro en los comicios próximos, lo que sería un fracaso histórico para el PRI en Tabasco.
Estas declaraciones resaltan las tensiones internas y los desafíos que enfrenta el PRI en un contexto político cada vez más competitivo y cambiante.






