PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El gobierno de Estados Unidos negó este sábado que fuerzas de Irán hayan atacado instalaciones estadounidenses en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, como afirmaron previamente autoridades iraníes.
A través del Comando Central de Estados Unidos, el ejército estadounidense aseguró que “ningún personal de EU ha sufrido ataques en Dubái”, y acusó al gobierno iraní de difundir información falsa para ocultar el deterioro de sus capacidades militares.
La declaración surge luego de que el portavoz del Cuartel General de Jatam al Anbiya, Ebrahim Zolfagari, afirmara que Irán lanzó misiles y drones contra dos supuestas bases estadounidenses, donde —según su versión— habrían muerto alrededor de 500 personas.
En su mensaje, el vocero iraní también lanzó advertencias al presidente estadounidense, Donald Trump, al señalar que la región podría convertirse en “un cementerio para los soldados estadounidenses”.
El intercambio de declaraciones ocurre en medio de un contexto de alta tensión en Medio Oriente. Apenas un día antes, se reportó un ataque a una base aérea en Arabia Saudita, donde al menos 12 militares estadounidenses resultaron heridos, dos de ellos de gravedad.
Desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero, se han contabilizado 13 soldados estadounidenses muertos y cerca de 300 heridos.
Pese al escenario de confrontación, Washington y Teherán han iniciado conversaciones indirectas con la mediación de Pakistán, en un intento por reducir las tensiones.
En ese marco, Trump anunció que pospuso hasta el 6 de abril el ultimátum para que Irán desbloquee el estrecho de Ormuz, una medida que, de no cumplirse, podría derivar en nuevas acciones militares.
El conflicto ha impactado también en la economía global, con un aumento en los precios de los combustibles, y ha generado tensiones políticas tanto en Estados Unidos como entre sus aliados de la OTAN.






