PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El gobierno de Estados Unidos anunció su decisión de retirarse de 66 organizaciones internacionales, entre ellas 31 entidades relacionadas con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al considerar que su participación en estos organismos es contraria a los intereses nacionales del país.
La determinación quedó formalizada este miércoles, luego de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva que suspende el respaldo estadounidense a agencias, comisiones y tratados internacionales. La información fue confirmada por un funcionario federal que habló bajo condición de anonimato, debido a que el anuncio aún no había sido presentado de manera oficial.
Argumentos contra organismos internacionales
De acuerdo con el Departamento de Estado, la administración Trump concluyó que muchas de estas instituciones resultan redundantes, ineficientes o mal administradas, además de estar, según su evaluación, “capturadas por intereses que promueven agendas contrarias a la soberanía, las libertades y la prosperidad de Estados Unidos”.
Gran parte de los organismos señalados están vinculados a temas como cambio climático, derechos laborales, migración y diversidad, áreas que el gobierno estadounidense ha clasificado dentro de una agenda que considera alineada con la cultura “woke”.
Organismos y tratados afectados
Entre las entidades no adscritas directamente a la ONU de las que Estados Unidos se retirará se encuentran el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo y la Coalición de Libertad en Línea.
En el ámbito de la ONU, la orden ejecutiva incluye la salida de acuerdos y programas como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), entre otros.
Esta medida se suma a decisiones previas de la administración Trump, como la suspensión del apoyo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la UNRWA, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la UNESCO, marcando un enfoque selectivo en el pago de cuotas y cooperación internacional.
Impacto y reacciones
La salida de Estados Unidos de estos organismos representa un giro significativo frente a la política exterior de gobiernos anteriores, tanto republicanos como demócratas, y ha obligado a la ONU a realizar recortes de personal y programas, en medio de un proceso de ajuste interno.
Además, organizaciones no gubernamentales han advertido que la reducción de apoyos estadounidenses ya ha provocado el cierre de proyectos humanitarios y de desarrollo, particularmente tras los recortes a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
En materia climática, especialistas alertaron que la retirada estadounidense de la UNFCCC, base del Acuerdo de París, podría debilitar los esfuerzos globales para reducir las emisiones contaminantes, al tratarse de uno de los países con mayores niveles de gases de efecto invernadero.
“El alejamiento de Estados Unidos ofrece a otros países una excusa para retrasar sus propios compromisos climáticos”, advirtió Rob Jackson, climatólogo de la Universidad de Stanford y presidente del Proyecto Global de Carbono.
Expertos coinciden en que, sin la participación activa de Estados Unidos, alcanzar avances significativos frente al cambio climático será considerablemente más complejo.






