PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | ¡Basta ya de la dictadura interna impuesta por este déspota! Trabajadores del Centro de Salud Urbano de Mérida, hartos de los ultrajes constantes, han estallado en una furiosa manifestación para demandar el fin inmediato a los excesos brutales, los abusos sádicos y los malos tratos inhumanos del infame director Mario Cuevas Tzuc. ¡Este sinvergüenza no solo explota al personal para fines ajenos a la institución, sino que se atreve a «dobletear» descaradamente como médico del IMSS en la Unidad de Juan Pablo II, robando tiempo y recursos que pertenecen al pueblo!
Médicos, enfermeras, trabajadores sociales y administrativos, valientes afiliados a la Sección 67 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) –dirigido por Vicente López Cardeña, quien cobardemente brilló por su ausencia–, se plantaron desde las 6 de la mañana en las puertas del nosocomio para clamar por la cabeza de este corrupto. ¡Cuevas Tzuc debe ser expulsado ya, sin piedad!
Nombrado en enero pasado, este oportunista pasó de ser un mediocre de bajo perfil a un monstruo autoritario que humilla a sus compañeros, exigiéndoles que «chequen» por él mientras él se lucra en el IMSS. ¡Los manifestantes lo acusan de desviar recursos públicos de manera vil, arrastrando a personal e insumos a municipios como Chocholá, donde su esposa, la expanista perdedora Josefina Quintal Rosado, intentó un patético asalto al poder por MORENA! ¡Estas «brigadas» no son más que maniobras políticas sucias, financiadas con el dinero destinado a la salud de las familias más pobres de Mérida! ¡Es un robo descarado a los vulnerables!
¡No solo pedimos su destitución inmediata: exigimos un trato digno y respetuoso, el cumplimiento estricto de nuestras condiciones laborales, y el fin a este régimen de terror que pisotea nuestros derechos y nuestra dignidad humana! ¡Cuevas Tzuc es un cáncer que debe ser extirpado antes de que destruya por completo la institución!








