Empresas proveedoras de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Tabasco enfrentan serios obstáculos para acceder a créditos bancarios debido al incumplimiento en el pago de sus servicios, lo que ha agravado su crisis financiera.
De acuerdo con el sector empresarial, la falta de liquidez provocada por los adeudos de la paraestatal ha debilitado la solvencia crediticia de las compañías, que no pueden cubrir préstamos previos ni comprobar ingresos para solicitar nuevos financiamientos. El presidente de Canacintra Tabasco ha advertido que más de 500 empresas locales están en esta situación, con una deuda que supera los 3 mil millones de pesos.
La problemática no es nueva. Desde mediados de 2024, Pemex ha retrasado pagos a contratistas y subcontratistas, lo que ha provocado el cierre definitivo de negocios, reducción de jornadas laborales, recortes de personal y pérdida de más de 3 mil empleos directos en la región. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes reportó incluso el cierre de 19 restaurantes por la caída de la derrama económica.
El Financiamiento para el Crecimiento (Fincrece) en Tabasco informó que está a la espera de que Pemex liquide sus adeudos para que las empresas puedan recuperar su capacidad de pago. Mientras tanto, muchas compañías han tenido que empeñar bienes, hipotecar propiedades y endeudarse con instituciones no reguladas, con el riesgo de embargos por parte del IMSS y el SAT por no poder cumplir con cuotas e impuestos.
El Consejo Coordinador Empresarial de Tabasco hizo un llamado a verificar que las instituciones financieras estén reguladas antes de solicitar préstamos, para evitar fraudes. El gobierno estatal y Canacintra han sostenido reuniones con la Subsecretaría de Industria y Comercio para gestionar una ruta de pago urgente y exigir que Pemex cumpla con los contratos vencidos que mantienen en jaque a toda la economía tabasqueña.






