PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Con la llegada del Día de Muertos, la ciudad de Villahermosa se viste de color y tradición gracias a la instalación de miles de flores de cempasúchil a lo largo de la avenida Paseo Usumacinta. Este corredor floral, que se extiende desde el cruce con Periférico hasta la avenida 27 de Febrero, busca rendir homenaje a los fieles difuntos y resaltar la importancia cultural de esta festividad.
Los trabajadores del ayuntamiento de Centro han estado laborando arduamente para preparar el terreno, aplicando abono y asegurando que cada flor se coloque con cuidado. Este esfuerzo ha generado un gran interés entre los automovilistas y peatones, quienes detienen su marcha para capturar la belleza del corredor de cempasúchil, una flor emblemática de la celebración.
La iniciativa no solo embellece la ciudad, sino que también invita a la reflexión y a la celebración de la vida y la muerte, elementos centrales de la tradición mexicana. La instalación de estas flores es un claro recordatorio de la conexión entre el mundo de los vivos y los muertos, fomentando un sentido de comunidad y recuerdo en esta época del año.






