Las afectaciones climáticas derivadas del fenómeno de El Niño originaron una severa sequía que impactó aproximadamente al 50 % de las 35 mil hectáreas destinadas al cultivo de caña de azúcar en Quintana Roo, reduciendo las expectativas de producción para la presente zafra, según informó Sergio Crisanto, presidente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar.
La falta prolongada de precipitaciones, sumada a los estragos causados por plagas agrícolas, provocó un descenso en el rendimiento por hectárea, reduciendo la proyección de molienda de 1 millón 110 mil toneladas registradas en el ciclo anterior a 900 mil toneladas estimadas para la temporada actual en las 17 mil 500 hectáreas siniestradas. Ante esta contingencia, la administración estatal encabezada por Mara Lezama Espinosa entregó apoyos consistentes en maquinaria, combustible, biofábricas y cobertura de seguros a las familias del sector para mitigar el impacto económico sobre los productores locales.






