El combate al Aedes aegypti se convirtió en contrato de oro para los Servicios de Salud de Yucatán (SSY), bajo la dirección de Miguel Alberto Alcocer Gamboa.
En menos de un año, la dependencia pasó de comprar flotilla propia —10 camionetas nuevas por casi 10 millones en 2025— a volver a contratar a la misma empresa de siempre: Suministros y Aplicaciones de México, S.A. de C.V., de Rodrigo Reyes Zapata, por hasta 115 millones de pesos.
El contrato LP-SSY-05-26-C1, firmado el 22 de abril de 2026, es por “servicio de aplicación de insecticidas para el control químico del Aedes aegypti”. Tarifa: 1,310 pesos por kilómetro fumigado, con un mínimo de 46 millones y un techo de 115 millones. Para alcanzar el máximo, basta facturar 87,786 km.
El problema: las “nuevas camionetas de la empresa” no existen. Según Sol Yucatán, Suministros y Aplicaciones utiliza las mismas unidades del Programa de Vectores del SSY —las que el Estado compró con dinero público— y las cobra como propias, sin rotulación, sin bitácora pública de municipio, fecha, ruta, vehículo, litros aplicados ni validación.
Mientras, Yucatán sufre invasión de moscos tras lluvias de junio-agosto: 12 escuelas en 5 municipios suspendieron clases, alcaldes panistas de 35 municipios —que gobiernan al 68% de la población— tuvieron que fumigar con recursos propios, y ventas de repelentes subieron 60%. La SSY no hizo campañas de descacharrización ni abatización previas, recortó cerca de 10% del presupuesto de salud en 2025 y eliminó brigadas casa por casa.
El contrato ya venía de 187 millones en 2024 para la misma firma, en plena crisis. Ahora, con dengue a la baja por la fábrica de “mosquitos buenos” con Wolbachia de la UADY —2,739 probables, -41% vs 2024—, el gasto en fumigación sin trazabilidad sigue siendo el negocio que pica más que el mosquito.





