PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Estados Unidos inició este martes un cierre parcial de su gobierno federal luego de que demócratas y republicanos no lograran consensuar un plan de financiamiento. Es el primero en siete años; el último ocurrió entre diciembre de 2018 y enero de 2019, durante la presidencia de Donald Trump.
El desencuentro legislativo dejó sin efecto un proyecto de ley que buscaba extender el presupuesto por siete semanas. La iniciativa obtuvo 55 votos a favor y 45 en contra, pero no alcanzó el mínimo de 60 apoyos necesario en el Senado.
Tras el fracaso, la Casa Blanca instruyó a las agencias federales a aplicar sus planes de contingencia, lo que podría afectar a cientos de miles de empleados con suspensiones temporales o despidos.
Responsabilidades cruzadas
Los líderes demócratas, Hakeem Jeffries y Chuck Schumer, responsabilizaron al expresidente Trump y a los republicanos por la paralización, al señalar que se niegan a proteger los beneficios de salud para la población. “Estamos listos para un acuerdo bipartidista, pero necesitamos un socio confiable”, expresaron en un comunicado.
Por su parte, los líderes republicanos, Mike Johnson y John Thune, dijeron que no habrá nuevas negociaciones hasta que se reabra el gobierno. Trump, en tanto, advirtió que el cierre podría servir para recortar personal y programas federales, reiterando que no aceptará cambios en la propuesta presupuestal.
Antecedente
El último cierre gubernamental, en 2018-2019, se prolongó 35 días y marcó un récord histórico. En aquella ocasión, la disputa giró en torno a los fondos solicitados por Trump para la construcción del muro fronterizo con México.






