El presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, Miguel Sánchez Altamirano, alias “Quetu” o “Miguel Quetu”, fue ingresado la noche del 23 de septiembre al Centro Federal de Readaptación Social número 1, Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México.
El morenista fue detenido frente al Conalep 243 en Juchitán por la Fuerza de Acción Estratégica Binnizá —grupo de élite de 200 elementos presentado apenas el 21 de septiembre— en operativo coordinado de FGEO, SSPC federal, Marina, Defensa, Guardia Nacional y FGR. Posteriormente fue llevado al aeropuerto de Ciudad Ixtepec y trasladado en aeronave de la Armada a la Ciudad de México.
La orden de aprehensión es por extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado. La Fiscalía de Oaxaca lo señala como integrante de “Los Cromos”, célula identificada como brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación en el Istmo de Tehuantepec. Según la investigación, brindaba protección, acceso al C2 municipal y alertas sobre operativos a la estructura dedicada a cobro de piso a comerciantes, narcomenudeo, tráfico de personas y homicidio.
Junto con él fue detenido Alberto de la Paz López / Carlos Alberto “N”, alias “La Parka”, operador de la misma red que usaba mototaxis para delinquir.
El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, detalló que la UIF bloqueó cuentas para asfixiar financieramente al grupo. Este jueves 25 se realiza la audiencia inicial por videoconferencia ante juez de Oaxaca para formalizar cargos.
Tras la captura, policías municipales, mototaxistas y simpatizantes bloquearon la carretera Transístmica para intentar impedir el traslado. El Gobierno de Oaxaca y fuerzas federales desplegaron al menos 300 elementos para tomar el control de la seguridad en Juchitán.






