Más de 1,500 trabajadores del Ingenio San Pedro esperan su liquidación tras el anuncio de cierre definitivo de la planta, ubicada en la Cuenca del Papaloapan, una de las agroindustrias más importantes del sur de Veracruz.
La factoría, propiedad de Grupo Porres S.A. de C.V. desde la subasta de 2002, informó el pasado 4 de agosto que la operación dejó de ser rentable por condiciones de fábrica, obsolescencia de maquinaria, altos costos por tonelada, sequías que bajaron el rendimiento de sacarosa y crisis sistémica del sector azucarero.
En un comunicado, la empresa aseguró que se respetarán todos los derechos y prestaciones conforme a la ley y a resoluciones de la autoridad laboral, con pagos ordenados e íntegros. Para personal sindicalizado la información fluirá vía el Comité Local del Sindicato; para productores cañeros, mediante organizaciones cañeras conforme al calendario de liquidación de caña del acta de fin de zafra del CPCC; y para proveedores vía Compras.
Los empleados, sin embargo, han solicitado asesoría de la Secretaría del Trabajo de Veracruz para recibir acompañamiento y conocer condiciones reales de liquidación. El impacto va más allá de los 1,500 directos: la gobernadora Rocío Nahle García advirtió que afecta a cerca de 5 mil familias entre cortadores, eventuales, transportistas y 7 mil productores de caña de Lerdo, Ángel R. Cabada y Saltabarranca.
Nahle confirmó mesas de trabajo y gestiones con Hacienda federal para ofrecer incentivos fiscales y subsidios que eviten el cierre. “Vamos a hacer todo lo posible porque no cierre, una vez que cierra una infraestructura es muy difícil volverla a arrancar”, dijo. Insistió en hablar directo con el dueño de Grupo Porres, fuera del país hasta finales de semana.
Obreros se manifestaron a las afueras y llamaron a no acudir aún al Centro Federal de Conciliación el 13 de agosto, hasta tener certeza colectiva.





