Poder y Crítica | Redacción | El ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a lanzar críticas contra México y Canadá, sus principales socios comerciales en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En una entrevista con Fox News, Trump aseguró que ambos países “hacen trampa” en la aplicación del acuerdo y que sus negociadores son “de lo peor”.
“El T-MEC es bueno, pero ellos hacen trampa. Canadá hace trampa y México también”, afirmó el polémico líder republicano, avivando nuevamente la tensión comercial entre los países.
Durante la entrevista, Trump también se refirió a Canadá en términos despectivos, insinuando que el país debería ser parte de Estados Unidos y que Washington subsidia su economía con más de 200 mil millones de dólares anuales.
“No necesitamos sus autos. No necesitamos su madera. No necesitamos su energía, no necesitamos nada de ellos”, declaró Trump, poniendo en duda el valor de la relación comercial con su vecino del norte.
Además, mencionó que Estados Unidos tiene un déficit comercial de más de 60 mil millones de dólares con Canadá, lo que, según él, justifica medidas más severas en materia de comercio.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, enfrenta este conflicto comercial en un momento crítico, ya que su país se prepara para unas elecciones clave. Carney, exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, asumió el liderazgo del Partido Liberal el 14 de marzo y ha prometido defender los intereses de su país ante las presiones de Estados Unidos.
En respuesta a los aranceles impuestos por Trump, Canadá ha tomado represalias con impuestos a la importación de productos estadounidenses por un valor de 60 mil millones de dólares canadienses (42 mil millones de dólares estadounidenses). La relación entre ambos países se encuentra en uno de sus puntos más tensos de la historia reciente.
A pesar de no haber recibido una respuesta oficial del gobierno mexicano, las declaraciones de Trump podrían impactar el comercio bilateral. México, como uno de los principales socios de EU en exportación de manufacturas y energía, se encuentra en una posición clave en la renegociación de acuerdos comerciales.
La postura de Trump sugiere que, de volver a la Casa Blanca, podría impulsar restricciones comerciales más duras contra ambos países, lo que afectaría especialmente a sectores como el automotriz, la energía y la industria manufacturera.






