En el marco de las celebraciones de Día de Muertos 2026, el antiguo albergue estudiantil de la cabecera municipal de Hopelchén fue transformado en Casa del Terror y sede de la Ruta de Leyendas, como parte de las actividades culturales organizadas para rescatar tradiciones y ofrecer espacios de convivencia familiar.
La actividad, que se lleva a cabo la noche de este 30 de octubre, es impulsada por jóvenes del municipio y colectivos culturales locales, quienes acondicionaron el inmueble ubicado en la zona centro, antes utilizado como Casa Comunitaria del Estudiante Indígena, para convertirlo en un recorrido temático ambientado con escenografías, efectos de iluminación, sonido y caracterizaciones alusivas al Janal Pixán y a las leyendas mayas de la región de Los Chenes.
De acuerdo con los organizadores, la propuesta incluye dos atractivos principales:
- La Casa del Terror, montada al interior del antiguo albergue, donde se narran historias de espantos, apariciones y relatos tradicionales como el Xtabay, el Uay Chivo y los Aluxes, con la participación de actores locales caracterizados.
- La Ruta de Leyendas, un recorrido guiado por el exterior y calles aledañas, donde se recrean mitos originarios de Hopelchén y se explica el significado del altar de muertos y la cosmovisión maya sobre la muerte.
El evento busca suplir la cancelación este año de la tradicional Rodada del Terror organizada por el colectivo «Monster Delicacies», que anunció una pausa en 2026 por falta de condiciones logísticas, y se ha consolidado como una de las actividades más esperadas de la temporada para niños, jóvenes y familias.
Las puertas del antiguo albergue se abrieron desde las 19:00 horas con acceso gratuito o de cooperación voluntaria, y se espera la asistencia de cientos de visitantes. Personal de Protección Civil municipal y Seguridad Pública realiza labores de vialidad y vigilancia para garantizar el orden.
Con esta iniciativa, Hopelchén se suma a las celebraciones que se realizan en toda la entidad campechana, como la exhibición de altares en el Centro Histórico de la capital y el Paseo de las Luces, que mantienen viva la tradición del Día de Muertos entre las nuevas generaciones.






