Integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) ratificaron su rechazo a la iniciativa gubernamental de Ley de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, al asegurar que la destrucción de sus comunidades no es consultable ni negociable.
Desde la Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas Samir Flores Soberanes, en la plenaria de clausura de la Asamblea Nacional Conmemorativa por los 30 años del CNI, señalaron que ningún gobierno puede sustituir la voluntad colectiva ni decidir cómo deben organizarse, ejercer su autonomía y defender su futuro.
Somos los pueblos originarios, por medio de nuestras asambleas y sistemas normativos propios, los únicos que podemos decidir si nos consultamos y si procede o no dicha consulta. La ocupación de nuestros territorios y la destrucción de nuestros pueblos no es consultable, advirtieron en un documento difundido el 12 de octubre de 2026, año 534 de la resistencia.
En su pronunciamiento denunciaron que el capitalismo ha generado una guerra contra la naturaleza que se impone mediante megaproyectos, minería, agroindustria, proyectos energéticos, infraestructura, parques industriales, fracking y privatización del agua, que amenazan sitios sagrados, fuentes de agua y formas de vida comunitaria.
Acusaron el avance de la delincuencia organizada, desplazamiento forzado, desapariciones, asesinatos, militarización y violencia contra defensores. Exigieron la liberación de presos políticos encarcelados por levantar la voz en defensa de la vida y el territorio y denunciaron criminalización cada vez que se oponen a proyectos extractivistas.
Nos preocupa la complicidad, la omisión y la impunidad de las autoridades de los diferentes niveles de gobierno frente a esta violencia, así como la criminalización de los defensores y su encarcelamiento, señalaron.
El CNI consideró que la política de la Cuarta Transformación profundiza el neoliberalismo con leyes para el despojo como la Ley de la Industria Eléctrica, Ley General de Aguas y Ley del Sector Eléctrico, los polos de desarrollo y la subordinación al T-MEC, y llamó a construir una alianza nacional o Red por el común para defender la vida, el territorio y el agua.
Viva el Congreso Nacional Indígena, viva el EZLN, viva la resistencia de nuestros pueblos, concluyó el pronunciamiento.






