Organizaciones ambientalistas denunciaron que el derrame de hidrocarburos que afecta costas de Veracruz y Tabasco habría comenzado desde febrero en aguas del Golfo de México, sin que se informara oportunamente a la población.
De acuerdo con un comunicado del Centro Mexicano de Derecho Ambiental y otras organizaciones, el incidente se habría originado entre el 11 y el 17 de febrero en las inmediaciones de la plataforma Abkatún, en Campeche, con base en el análisis de imágenes satelitales.
Las ONG señalaron que el derrame alcanzó una extensión aproximada de 50 kilómetros cuadrados y que, pese a que desde los primeros días se habrían implementado acciones de contención, estas resultaron insuficientes para evitar su expansión.
Según el reporte, entre el 6 y el 10 de febrero se detectó la presencia de una embarcación en la zona donde presuntamente inició el vertido, el cual se intensificó días después hasta hacerse visible el 13 de febrero, cuando varias embarcaciones intentaron contenerlo sin éxito.
El hidrocarburo se habría mantenido activo al menos hasta el 17 de febrero, dispersándose posteriormente por efecto de corrientes marinas y condiciones climáticas, lo que habría favorecido su llegada a las costas de Tabasco y Veracruz en semanas recientes.
Las organizaciones también acusaron falta de transparencia por parte de autoridades como la Secretaría de Marina y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, al considerar que no se informó de manera oportuna sobre la magnitud del incidente ni las acciones implementadas.
Asimismo, señalaron que el manejo del derrame no habría seguido los lineamientos del Plan Nacional de Contingencia para este tipo de emergencias, vigente desde 2023.
Por su parte, el Gobierno de México informó que ha destinado más de 35 millones de pesos en apoyos para atender la contingencia y reportó la recolección de 128 toneladas de residuos. Además, indicó que se mantiene una investigación técnica para determinar el origen del hidrocarburo mediante el uso de drones, sobrevuelos y análisis especializados.
Sin embargo, autoridades federales también rechazaron que algunas de las imágenes difundidas por organizaciones como Greenpeace México correspondan a evidencia satelital verificable.
El caso continúa en investigación mientras persisten las afectaciones en el litoral del sureste mexicano.






