Ambientalistas e integrantes de organizaciones civiles en Cozumel denunciaron la apertura no autorizada de un camino y la instalación de un portón de acceso dentro de la zona de manglar de Playa Mía, trabajos presuntamente vinculados al proyecto Royal Beach Club, promovido por la empresa transnacional Royal Caribbean.
De acuerdo con las agrupaciones ecologistas, las obras se ejecutaron de manera anticipada pese a que el proyecto no cuenta con las autorizaciones ambientales definitivas y mantiene su expediente bajo revisión ante las autoridades federales.
Detalles del proyecto turísticos y objeciones técnicas
El desarrollo es promovido formalmente por la firma Desarrolladora Turística L.18 de México —filial de Royal Caribbean— y contempla la construcción de infraestructura turística de alta densidad sobre una superficie de 17.42 hectáreas para recibir hasta a 4,000 visitantes diarios:
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Infraestructura planeada: El plan incluye la instalación de 2,000 camastros y 24 palapas flotantes tipo palafito.
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Invabilidad ambiental: El polígono se ubica parcialmente dentro del Parque Nacional Arrecifes de Cozumel, donde la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) emitió previamente una opinión técnica de inviabilidad al alertar sobre afectaciones directas a los arrecifes de coral, áreas de nidación de tortugas marinas, pastos marinos (Thalassia) y la eventual privatización de playas públicas.
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Estatus en Semarnat: La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), registrada bajo la bitácora 23QR2025U0054, permanece en estatus de «ampliación de plazo» ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desde el pasado 12 de mayo.
Incursión en el humedal y acciones legales de la comunidad
Integrantes del equipo jurídico de colectivos locales confirmaron que alistan una denuncia formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por el inicio anticipado de trabajos y la afectación al ecosistema de humedal costero en Playa Mía, ubicada a 17 kilómetros de la cabecera municipal y considerada la última playa de acceso libre para la población local:
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Modus operandi: Noemí Guadalupe Martín Cab, presidenta de la asociación civil Conservación, Investigación y Manejo Ambiental de Cozumel (Cimac), explicó que los trabajos se realizaron de forma oculta desde la vegetación interna hacia la vía pública. «Mandamos gente a revisar y no se veía nada porque la vegetación cubría hacia la calle. Ellos metieron a su gente a trabajar selva adentro y mangle dentro, de mangle hacia afuera, y ya cuando terminaron pusieron su entrada con un portón de madera», detalló.
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Resistencia social: La activista advirtió que las familias y colectivos de Cozumel se organizarán para impedir la ejecución del proyecto en caso de que la federación apruebe la MIA, al considerar prioritario defender el último espacio costero libre de concesiones hoteleras en el municipio.






